6/12/2006

Escala de grises

De tanto en tanto ocurre que hablo con alguien que me da que pensar y provoca que al menos replantee algunas cuestiones que en mi vida daba por sentado y tenía por casi verdades absolutas.

Tengo que decir, que sucede muy pocas veces al año, pero cuando me topo con un planteamiento de ese género, provoca que me quede cavilando al respecto durante un par de días.

Reconozco que me cuesta muchísimo cambiar de opinión (también me cuesta retractarme y reconocer mis errores, aunque termine por hacerlo), así que es toda una proeza conseguir darme argumentos lo bastante convincentes como para hacerme pensar que quizás exista una alternativa más adecuada a alguna idea que tenga concebida previamente.

Esto también me recuerda la serie aquella de comentarios al respecto de la amistad, y el hecho de compartir y aprender cosas nuevas de la gente que te rodea.

Cuando era pequeña y cursaba la EGB, conocí a una persona que fue bastante especial con quien compartí una muy buena amistad.

Como ocurre en estos casos, al llegar al instituto nuestros caminos se bifurcaron y cada uno siguió el suyo. Es posible que la amistad que en su día tuvimos se haya diluido un tanto. No obstante, es reconfortante que aun tengo la potestad de llamar para pedir consejo y encontrarle al otro lado de la línea, o quedar para dar una vuelta y charlar.

Probablemente hace diecisiete o dieciocho años que nos conocemos, y en todo este tiempo los dos hemos cambiado bastante. Es posible que el haya madurado antes que yo, o que simplemente hemos madurado en aspectos distintos.

En cualquier caso, le sigo viendo como una persona a quien acudir en momentos de vacilación y crisis existenciales, para obtener otro punto de vista distinto al mío propio, porque es de las pocas personas cuya opinión tengo en estima (para al menos escucharla).

Todavía me acuerdo de un día, que después de muchos años, le vi en la otra acera y me quedé pensando, joder qué pedazo de tío… Y cuando cruzó y me percaté de que era él, pensé “¡Ah, coño! ¡Pero si es Mister X!”.

Realmente está de muy buen ver (es todo un orgullo pasear con él al lado xD), pero vamos no me había planteado nunca verlo como nada más. Es una idea extraña y chocante para mí. El es no sé, esa persona que recuerdo con cariño, y ya está.

Como diría él, Ysondra y su mundo estructurado.

La verdad es que ayer estaba agobiadísima en casa después de haber dormido como una marmota la mayor parte del día, y llegadas las ocho de la noche, lejos de irme a dormir hasta el día siguiente, sufrí un ataque súbito de querer salir a pasear, por lo que le pregunté si quería dar una vuelta.

Quedamos en Plaza Universidad. Es un sitio que me sigue produciendo cierta incomodidad, porque todavía me recuerda a mi ex, y el tener que esperar allí en medio, de pie, no es una cosa que me haga mucha ilusión.

Cuando le vi (quizás después de un año), le encontré bastante más delgado y eso que –según él- había ganado tres quilos… En fin.

Le estuve explicando mis últimas novedades, y nada, esas cosas de mi vida que han cambiado. Cosas que hacen que en cosa de dos meses me note muy diferente a la persona que era en marzo, y solo como resultado de aceptar que vivo sola.

Realmente no sé qué me pasa ni si es bueno o malo, solo sé que me siento como un animal que has tenido enjaulado y que de golpe se ve libre, y tiene ganas de escapar de la caja corriendo.

Imagino que es eso lo que ha provocado que me haya vuelto más descarada, que me importe menos la opinión ajena. Quizás es más que nada una forma de buscar el nuevo lugar que ocupo en la sociedad. No tengo ni idea, lo iré descubriendo con el tiempo.

Él me dio una visión adicional. Me dijo que sí, que había abierto mi jaula, pero que no había salido del todo de ella. Me recordó que los animales que han estado mucho tiempo en cautividad, aun después de haberles abierto la reja, siguen encerrados por voluntad propia.

Que sacan la cabeza, olisquean el exterior, salen un poco y vuelven a la comodidad de su celda, que a fin de cuentas, celda o no, es su hogar y les parece seguro y reconfortante.

Con los días, se habitúan a su nueva libertad y van saliendo cada vez un poco más lejos.

Es posible que yo esté en la primera fase todavía, no lo descarto.

Todo vino motivado por mi desconcierto cuando un amigo pensó que quizá nos podíamos liar, y porque para mi eso es (o era, no lo sé, necesito pensar bastante al respecto) altamente inviable.

Grunttt dijo que yo no estaba en el estadio aún que me permitiera tener un rollo con un amigo sin ningún tipo de consecuencias. Mister X (mantengo tu anonimato ;) :*) coincide con esa opinión.

Él es de la opinión que mi vida se rige un poco por las normas que me he puesto, y que intuyo que tras la conversación que tuvimos, no cree que sean erróneas, cree que son válidas para mí, pero que necesitan una revisión.

Me dijo, con toda la razón del mundo, que algunas cosas las veo blancas o negras, y que debería valorar las escalas de grises también. Y por otro lado, me animaba a que me divirtiera un poco, quitara las normas de mi vida y después volviera a colocarlas si así lo estimaba, hiciera modificaciones en las mismas, o simplemente normas nuevas.

Como las que atañen a mis relaciones con los amigos.

Ayer con Mister X le dimos la vuelta un buen rato al cubo de Rubbik que son las relaciones entre personas, y más o menos estuvimos desvariando sobre:

  1. Cuando rompes con alguien no tiene porqué irse todo al carajo. Insiste en que puede caber la posibilidad de llevarse bien con esa persona. Dice que una persona que no ha servido para ser tu pareja, puede ser un excelente amigo, porque te conoce mucho más, y has compartido cosas que te os han unido, por lo tanto habrá una cierta empatía.
  2. Las espinas clavadas.
  3. Las relaciones duraderas.
  4. Que las mujeres son reacias a que sus amigos les vean los pechos, en cambio en la playa les importa tres pimientos quien las mira. En la misma línea, que una mujer se va antes a la cama con un desconocido que con un amigo.
  5. Que los hombres tiendan a pensar que cuando les llamas después de un tiempo, es porque quieres algo con ellos.
  6. El respeto a la pareja de tu mejor amigo.

Vayamos por partes, como dijo Jack el Destripador.

Como siempre, lo que hago en el blog es básicamente pensar en alto, y así de paso aclararme un poco. Como la tarde de ayer me dejó un poco descolocada, me veo en la obligación de tratar los puntos anteriores por parte.

**** 1 -. El fin de una relación

Es posible que en algún caso, no tengas porqué mandarlo todo a tomar viento porque hayas cortado con alguien. Quizás es posible que si logras mantener la amistad de alguien con quien has compartido la cama mucho tiempo, o un piso incluso, tengas un buen amigo de verdad. A mí no me ha pasado nunca.

Dice que si acabas mal con alguien, porque se ha portado de forma rastrera, es normal. Pero que si se acaba porque realmente la cosa no da más de sí, es una lástima borrar a esa persona de tu vida. Imagino que podría valorar esta posibilidad.

Pasa que también añadió que como soy propensa a quedarme mirando la foto y martirizarme con el “qué hice mal”, “porqué no funcionó”.

Imagino que cuando pasa el tiempo, ves las cosas en la distancia y ya no te duelen, te ves capaz de no recriminarle nada al otro y quizás mantener un cierto contacto.

Ahora mismo no me veo con ánimo. A ver, no descarto que es una posibilidad y que realmente puede considerarse una lástima en ciertas ocasiones perder el contacto.

Sólo conozco a ver… Un caso de “ex” con el que a día de hoy aun me hable, y es siempre con un propósito deshonesto detrás, por mi parte xD =_) Es un constante tira y afloja de cuatro años.

**** 2.- Las espinas clavadas

Enrabando con lo anterior, esté el asunto de las espinas clavadas.

En honor a la verdad tengo que reconocer que las únicas amistades que me ha interesado mantener, en lo que a ex se refiere, son las de los que me dejaron a mí. Por orgullo, por testarudez, por lo que sea. Pero el motivo no cambia los hechos, y el hecho es que analizando experiencias previas, es así.

He mantenido la relación con los “ex” que me han dejado a mí porque han sido mi espina clavada. Supongo que cuando tú dejas la relación es porque estás harta, y cuando te dejan estás aun encariñada.

Después están las personas, que sin haber sido nunca pareja, entran en la categoría de cuentas pendientes por no haberlas conseguido. Y se transforman en el eterno “y si…”. Y no hay nada peor que un “y si…”. Te acuerdas de ellos toda la vida. Es mejor intentar quitárselos de encima cuanto antes.

Te acuerdas de ellos cuando tienes pareja, cuando estás sola son los primeros en quienes piensas… No, lo mejor es quitarse las ganas, pasar página y empezar capítulo nuevo. En eso coincido con Mister X.

**** 3.- Las relaciones duraderas

Respecto a las relaciones duraderas, a veces me asombra que aun existan. Pero las que conozco que sobrevivan corresponden a modelos poco ortodoxos de pareja, para lo que es considerado “normal” hoy en día.

Mister y Mistress X tienen una forma peculiar de enfocar la relación. Mister X me ha dicho que los peores cuernos son los mentales. Que a fin de cuentas acostarse con una persona no es tan grave, como pasarse la vida pensando en otra, y que el sexo es solo sexo.

Imagino que va algo ligado al tema de las “espinas clavadas”. Supongo que también ligado a la ley de la oferta y la demanda, y el eslogan de “busque, compare, y si encuentra algo mejor, cómprelo”.

Las comparaciones son odiosas, sí. Pero nos pasamos la vida comparando.

Los amigos de Mister X le dicen que es un poco peculiar su forma de llevar la relación, pero él me dijo: “sí, peculiar, pero somos felices y funciona”. Conozco algún caso más por el estilo, y sí, son familias que se salen de los cánones tradicionales, pero son felices.

En el fondo lo que importa es ser feliz. Pasa que no me veo yo muy preparada de momento para afrontar una realidad así.

Me lo dejo en el tintero y miraré cómo madura la idea. Quizás la vida no está hecha para compartirla con una sola persona.

Hay quien me ha dicho además que no puedes buscarlo todo en el mismo individuo.

**** 4.- Los amigos y...

Vale, sí, analizado fríamente, es ridículo que un extraño tenga ciertos privilegios sobre ti que un amigo no tiene. Por otro lado, a veces prefieres estar con un desconocido porque no tienes ninguna obligación para con él, y te da igual cómo comportarte.

Tienes que sopesar la complicidad contra la libertad del anonimato. En un momento dado con un desconocido no te ata ninguna brida.

Después, también depende mucho de la definición de “amigo”. No todos los amigos serían, por así decirlo, prudentes y discretos. A muchos les faltaría tiempo para decir “oye que me he acostado con…”.

Ayer no caí en el momento en una réplica aceptable, pero creo que la razón es la libertad de ser anónimo.

**** 5.- Las llamadas a viejos amigos (sin segundas)

Esto no lo entendía muy bien, pero parece que es así. Un hombre al que llamas después de mucho tiempo sin hablar con él, busca el motivo por el cual le llamas, y el único lógico (según él) tiende a ser que te quieres liar con él.

Mister X no es la única persona que afirma que esa es la conclusión lógica de todo XY que se precie. Y no es la única persona que me ha contestado lo mismo, así que realmente, debe de ser cierto. Para mí no tiene sentido alguno.

Yo llamo a un amigo para quedar, para ver como le va la vida, o porque estoy aburrida y de paso que salgo, charlo con un conocido.

Según esa visión masculina del asunto, si me hubiera liado con cada amigo al que he llamado después de un tiempo de no vernos, o con cada amigo que tengo, estaría escocida ¬_¬’

Mister X me dijo así un poco en broma, que los tíos piensan eso por norma general. Que si les llamas, algo quieres.

Al final será verdad que son simples.

**** 6.- El respeto a la pareja de tu mejor amigo…

O de tus amigos en general. Esto sí que es algo que no había tenido en cuenta yo y que procuraré recordar en el futuro.

Esto va ligado un poco con la prudencia.

No importa el grado de amistad que tienes con alguien, lo mucho que le aprecies y viceversa, y los “derechos adquiridos” que tengas sobre esa persona en pro de la amistad. Tengo que recordar que yo soy una amiga.

Esto salió a la luz, tras analizar que he llegado a llamar a horas intempestuosas a cierto mejor amigo, que vive con su mujer, cuando me he sentido mal. Claro que analizado fríamente, puedo haber llamado más veces de la cuenta o por cosas que vistas desde fuera son una verdadera gilipandiez, aunque a mí me parezca el fin del mundo.

Últimamente, también –debido a vivir en Madrid- llamo con bastante asiduidad a Grunttt. Bastante asiduidad es una vez al día (o dos o tres).

Me dijo Mister X ayer, anda que si a tu pareja lo llamara una tía con esa frecuencia, no ibas a poner el grito en el cielo tú ni nada”. Y sí, visto desde fuera, tiene razón.

Quizás debería moderarme más. Quizás a base de costumbre he ido cogiendo cada vez un cachito más de la mano que se me tendió, hasta llegar al sobaquín (que es lo que acaba pasando con la confianza muchas veces).

Si me he excedido, I am so sorry… Espero no haber molestado a Delta mucho.

**** End

En fin.

Mister X me decía ayer, que “ya te vale, tantos años para acabar pensando así”. Para que no me de miedo mi cuerpo, para estar a gusto sola (siempre he sido dependiente de la pareja en el sentido que no me gustaba estar sola y cuando cortaba con uno al tiempo necesitaba otro).

Ahora veo que vivir sola no es tan grave, y está fantástico tener tu espacio y saber que cuando compartes eso con alguien es porque quieres.

El haber llegado a la conclusión de que es ridículo estar “x” meses “conociendo” a alguien antes de hacer nada con él.

Supongo que le hace gracia que haya ido “madurando” como persona con el tiempo, y que ahora acepte como naturales cosas que hace tiempo habrían sido aberraciones. Dice que no desespera y espera que en el futuro siga evolucionando.

Me recordó, como Grunttt hace a menudo, que las cosas no son blancas o negras (cosa que ya sé pero no aplico en algunos aspectos de mi vida).

Que hay que tener en cuenta los grises intermedios…

Bueno, voy descubriendo los grises poco a poco, pero hay algunas cuestiones en las que no estoy preparada para salir del blanco y el negro.

Todo se andará, pero con tiempo.

4 comentarios:

Sirio dijo...

¿Sabes que es lo pero de los "y si.."? Pues cuando con esa persona llegas a tener una relación muy especial que no llega a ser de pareja pero es mucho más que un amigo, pero por miedos, situaciones de la vida, y tonterias, ninguno se atreve a dar el paso. Entonces un día de pronto, cuando menos te lo esperas, pierdes a esa persona para siempre. Y te aseguro que nunca te perdonas por no haber dado nunca ese pequeño paso tonto. Soy imbecil, lo se.

En el fondo lo que importa es ser feliz. No te haces una idea de lo cierto que es eso, pero dado que es lo que más importa, también suele ser lo más complicado de conseguir. Aunque lo intentes con todas tus fuerzas.

Si, somos simples. Tanto que las mujeres tienden a pensar (según mi experiencia vital) que es una fachada, o un truco, o una escusa... o mil cosas más para equiparar nuestra "simplicidad" a su "complejidad". Supongo que a la inversa tambi´ñen funciona.

Ojala yo fuese capaz de ver grises en las cosas que veo en blanco y negro, pero mi orgullo y mi cabezonería por ahora no me lo permiten. Y yo soy así, no se si orgulloso de ello o no, pero no pienso cambiar (a veces pienso que más por pereza que por otra cosa).

Y ojala fuera capaz de no verlo todo tan gris ahora.

Un beso

Ysondra dijo...

Arf...

Te he pillado filosofico-trascendentalista hoy...

Hombre no sé, yo lo que más odio en el mundo es la espinita, pero no me ha pasado nunca que por no quitármela perdier a nadie. Normalmente cuando me las he quedado, ha sido por lo contrario, por miedo a perder algo y no ganar nada en el camino.

De todas formas, no veo que tengas que perder a alguien porque sí. Si bien es cierto que muchas veces, como me pasó con Mister X, cada uno seguimos nuestro camino.

Mmmmmm... ¿Que pierdes a esa persona para siempre en el sentido de que dejas de tener contacto con ella, o que te das cuenta que ha hecho su vida con alguien y has perido la "oportunidad"?

La primera situación es absurda, espina o no, seguirá siendo esa persona especial.

En el segundo caso, bueno, esas cosas pasan.

Cambiar, creo que es bueno, no tienes que dejar que ni el orgullo ni la cabezonería te impidan hacerlo, y te lo digo yo que para pelotas las mias. Pero creo que el orgullo llega hasta cierto punto.

Orgullo y cabezonería son dos herramientas en la vida para conseguir las cosas, como cualquier otras, no dos cosas que tienen que esclavizarte y condicionar tu forma de actuar.

Entiendo que una persona no quiera cambiar, y me parece bien (faltaría más xD), pero a lo que me refiero es, está bien que alguien no quiera hacerlo porque se gusta mucho tal como es (por ejemplo en mi caso que molo un montón y soy genial xD), pero no lo vería tan correcto si hay cosas de esa persona que no le gustan y por "sus cojones" (que más bien yo diría comodidad y pánico al cambio, a veces yo misma lo he sentido y todo) tiende a dejar como están.

Yo lo veo así, vamos. Pero en esta vida uno no uede quedarse estancado, siempre hay que tirar adelante. Con o sin miedo, pero siempre avanzar y mejorar constantemente. Y si te quedas sin fuerzas, tiras de Skill como el Rey Verity y le pides fuerza prestada al Fitz de turno ;). Para eso son los amigos.

No todo en esta vida puede hacerse en soledad (jias jias iba a ser bruta.. Bueno, va, no me va de ahí xD Es como el sexo, vale que una paja está bien, pero hombre, mejor en compañía xDDDD).

La felicidad, bueno, es muy difícil de conseguir, aunque a más simple es la persona, más posibilidades de conseguirla, porque la gente simple por lo general es conformista. Visto así, todos los hombres deberían ser felices por naturaleza xD -¡ay! que me gano un coscorrón =_) -

Los hombres pueden ser todo lo simples que tú quieras, pero a mí me parecen tremendamente incompransibles. Estoy acostumbrada a buscar las treinta posibles formas de leer una frase y cuando me presentan una que es tal cual, no me lo puedo creer, y me salta un "compilation error".

Así es la vida.

Y tu vida no es gris, tu vida estña llena de color =) Y más a partir de septiembre.

Un beso *^^*

Anónimo dijo...

Yo seré breve. Ahora soy Carlos. La cuestión es ¿por qué no trasladas tus palabras a monólogos (bueno ya lo son ;)) y ganas dinerito en el mundo del espectáculo?
PD: me ofrezco voluntario para representar tus monólogos.

Ysondra dijo...

Te cedo todos los honores, pero que sepas que acabarás tan histérico como yo algunos días.

Realmente, soy histriónica.

Ando de mal humor esta mañana xD, aunque no lo parezca =)