10/01/2007
Dios los cría, ellos se juntan...
También podría servir "Mal de muchos, consuelo de tontos".
Estaba leyendo las noticias, como cada mañana, y ya el viernes me pareció escuchar algo de esto.
Parece que invertarse la propia vida es algo más frecuente de lo que me pensé en su día... No entiendo cómo puede estar tan enferma la gente, por favor... Y para muestra otro botón. Aunque esta mujer superó con creces a mi ex-mejor-amigo, con un impacto mediático muy considerable y aguantando (no sé cómo) el palmito tantos años delante de todo el mundo.
Desde luego... Qué vida más triste para tener que organizar algo de este calibre.
*** NEWS - La Vanguardia, Ed. Digital, 1 de octubre de 2007
Una buena profesional y mejor embustera
Fue en el verano del 2001 cuando la barcelonesa Alicia Esteve Head empezó a ser la neoyorquina Tania Head que hoy, una vez descubierta su farsa como superviviente del 11-S, ocupa tantos titulares en la prensa de ambos lados del Atlántico. Tras una vida dedicada a los estudios empresariales y al trabajo en una importante compañía local, encontró en la tragedia del World Trade Center de Nueva York un nuevo espacio para desarrollar sus fantasías: historias que, al parecer, siempre inventó sobre su vida sin importarle el daño que pudiera hacer a los demás (y a sí misma).
Durante su formación académica, Alicia Esteve pasó por diversos centros universitarios, entre ellos Esade, una de las escuelas de negocio más importantes de Europa. Allí, entre los años 1999 y 2001, cursó un máster en gestión empresarial (MBA). Fuentes de esa escuela la recuerdan como una buena alumna que aprobó sin problemas. Sus compañeros, sin embargo, no guardan el mismo recuerdo. La apoyaron cuando quiso ser delegada de curso, pero a las pocas semanas de haberla votado se dieron cuenta del error. Utilizaba el cargo para darse un protagonismo excesivo en lugar de trabajar por los intereses de sus compañeros. Así que pidieron a los profesores una nueva votación para retirarle el cargo de representante de los alumnos.
A pesar de que hacía bien su trabajo, Alicia Esteve se quedaba sin amigos a causa de sus historias inverosímiles y su afán de ser constantemente el centro de atención.
A finales de los años noventa, cuando era una empleada de Hovisa, la compañía que gestionaba el complejo turístico en torno al hotel Arts, consiguió la confianza del directivo Takeshi Hironaka. Sogo era entonces uno de los principales socios de Hovisa. Era muy importante que los empleados dominaran el inglés y Alicia, gracias a que es inglesa por parte de madre, cumplía este requisito a la perfección: fue la secretaria de Hironaka.
Sin embargo, apenas tenía compañeros en los que poder confiar. Uno de los que más atención prestaban a sus cuentos recuerda para La Vanguardia relatos que ahora no sabe si creerse: "En 1999 Alicia me explicó sus planes para el Fin de Año, ya que había previsto una gran entrada en el nuevo siglo. Me contó que primero viajaría a las islas Tonga, en la Polinesia - primer lugar del año 2000 en que se podría contemplar la salida del sol-, y que inmediatamente después viajaría a Australia para despedir al siglo XX. Me tenía confianza, y también me explicó que su madre había sido invitada a la boda de la infanta Cristina porque en segundas nupcias se había casado con un hombre muy relevante de la sociedad catalana, aunque no me quiso desvelar de quién se trataba".
El afán de protagonismo le llevaba, en más de una ocasión, a dar lástima a las personas de su entorno. Las heridas en un brazo que supuestamente se hizo durante los ataques terroristas del 11-S contra las Torres Gemelas resultaron ser en Barcelona la consecuencia de un accidente con un Ferrari. A otro compañero le contó en una ocasión que, además de tener el brazo impedido, "llevaba una prótesis en la cadera a causa de una fractura producida por el mismo accidente de coche". Su mano - explica el mismo compañero- daba bastante angustia y me confesó que acudía con frecuencia a la clínica Mayo, en Minnesota, para reconstruírsela con injertos".
Fue con esta sobredimensión de la realidad que Alicia viajó a Nueva York en el verano del 2001, unas semanas antes de que Al Qaeda destruyera las Torres Gemelas. El atentado le abrió las puertas a la hipérbole fantasiosa que ha vivido desde entonces como falsa superviviente de esa matanza.
9/25/2007
Cansancio

Estoy cansada.
Arráncamelo, y con él te lleves mi alma. Tampoco me sirve.
Arráncalo, y llévate la memoria. No quiero acordarme de ti. No quiero sufrir.
Llévate todos los recuerdos. Tíralos. Guárdalos. Haz lo que quieras con ellos.
Odio correr esta carrera. Quiero que la vida sea un paseo y disfrutar cada día de algo nuevo. De algo bello. De algo sincero. De algo amable. Estoy cansada de perseguirte.
¿Por qué?
Porque cada paso que doy es inseguro, y parece que mis pies pisan cristales cuando lo que debiera notar son flores.
Porque espero constantemente la zancadilla del contrincante rezagado.
Porque no veo el final, ni sé si acaso existe.
Porque no puedo vivir (ni quiero) con este desazón.
Arráncamelo.
Llévate tus risas. Siémbralas en otro lado. En otras tierras. En otro corazón.
Más lejano. Más cercano. Lo que tú quieras…Mas no en el mío.
Me haces daño…
Y estoy cansada de sufrir.
9/20/2007
Bolitas de relleno
(c) Ubi Soft - Rayman Raving Rabbids ¿Ves todas esas cositas del suelo? Sí, esas que pisas sin mirar. Esas que nadie atiende.
Cuando aparecen, alguien las barre y las tira en la basura. Pero luego siempre hay más.
Yo creo que la mayoría de gente no sabe qué son. Pero yo sí lo sé, porque yo no soy “gente”, y también las tengo.
Son pequeñas bolitas del relleno de tu cuerpo.
Estás roto. Yo me di cuenta, e intenté ayudarte. Pero tengo manos torpes, y tampoco son muy grandes.
¿Ves aquí? Yo también estuve roto.
Mírales a ellos. Casi todos lo están, salvo los juguetes nuevos que aun no han conocido la dureza del suelo, ni el filo del cuchillo, ni las marcas de los rotuladores que dejan sus huellas por todo el cuerpo.
No te confundas, no me acerqué por eso. No sentí lástima, de veras. Solo curiosidad.
¡Claro que soy de peluche!
Pero un gato no deja de ser un gato, ni por ser de trapo. Mírate tú, también de peluche, pero arlequín al fin y al cabo. A veces me pregunto qué habrá debajo de tu máscara. Pero tampoco es que importe demasiado, todos tenemos algo que ocultar.
¿Sabes por qué pierdes las bolitas? Es por ese desgarro de ahí.
Sí, sí. Ese mismo.
No. No disimules que yo también lo veo como tú.
No puedes engañarme, ¿sabes? Mira, ¿ves? Mis pupilas se dilatan y veo siempre, sea cual sea la intensidad de la luz. Veo perfectamente en la oscuridad. Es un don innato, aunque a veces me maldiga también por ello.
Errrrr… ¿El golpe ese de ahí? Nah, herida de guerra (entorna los ojos, ofendido). ¿Tropezarme yo? Ni en broma. Herida de guerra, te digo.
Oh… Ya… Sí claro, no te rías, ya sé que después no engaño a nadie (risas).
En fin.
Todo el mundo sabe que me fijo en los detalles, y lo observo todo… Entonces es cuando intento disimular haciéndome el tonto… Pero como ya no me funciona muy bien, tampoco intento hacerlo. Las cosas como son.
Pero no estábamos hablando de mí, eres un liante, ¿lo sabías?
Por cierto, encontré esto por ahí tirado. Sí, bueno no es de tu color, pero lo que importa no es la apariencia, a fin de cuentas, si no que sirva. También encontré agujas.
Oh, sí. ¡Y tanto que sí! Hilo y aguja.
¿Cómo que para qué? Lo sabes perfectamente: para remendarte.
¿Y a qué ahora esa cara de espanto? ¿Vas a venirme con chiquitas? ¡Eres un cobarde! No puedes huir eternamente. ¿A dónde vas con ese agujero ahí en medio?
Mírate bien, estás en los huesos. Cualquier día te quedas sin relleno y será demasiado tarde. Es que ni moverte puedes apenas.
Mira, ya sé.
El otro día vi al barrendero tirar muchas bolitas. Se cogen, se lavan y se colocan allí. Igual te puedo prestar alguna de las mías. Sobretodo las de la cabeza. Pienso demasiado, creo que no necesito tanto algodón por ahí arriba.
Ah, no, no. Las de mi cola no te las dejo. Esas son mías y me encanta mi colita.
¿Aun refunfuñas? Boh…
¿No te fías de mí? Bah… Yo soy un buen gato. Nah… Eso que dicen de los gatos son habladurías todo. Somos en extremo orgullosos, bastante fieles, muy independientes, algo recelosos y un poco lunáticos. Pero somos adorables.
Boh… Encima tiquis miquis (risas). Vale… Muy lunáticos. ¡Eh! Que tú no eres muy distinto, ¿qué te piensas? Ese traje a rombos blanco y negro no esconde la evidencia.
¡Argh! Me estás distrayendo de nuevo.
Mira, como ya te dije que yo soy muy torpe, y tengo poca delicadeza; y tú mucho orgullo y bastante pánico, puedes hacer una cosa. Tú coges la aguja y coses, y yo te ayudo a sujetar el relleno.
Sí claro, viéndote está claro que será una solución temporal… No tienes pinta de saber zurcir muy bien. Pero si te descoses, seguro que habrá más hilo y siempre hay más bolitas de relleno por ahí.
9/19/2007
Mañana
Le vi una vez nada más. Le vi sin verle.
Coincidimos por ahí como coincide tanta gente, y por cosas de la vida compartimos un par de horas en lugares imposibles.
Somos amables y generosos el uno con el otro. Acabamos lo que teníamos que hacer y nos despedimos con un “Hasta luego”. Esas dos palabras que dices siempre por compromiso. Como “pásame la sal”, “hace buen tiempo hoy” y otras tantas sandeces.
Los dos sabemos que lo más probable es que no volvamos a vernos en la vida. O quizás sí, pero no nos recordemos. ¿Qué más dará? No es algo que nos quite el sueño a ninguno de los dos.
Al día siguiente, aburrimiento, hastío. Otra vez esperando que ocurre lo imposible en el mismo sitio. La ciudad me aburre. La gente me aburre. Siempre es más de lo mismo.
De repente alguien me invita: “Eh, ¿te quieres venir un rato?”. "Sí claro, porqué no… ", respondo. Total no hay mucho más interesante que hacer que contemplar el infinito y el mismo océano de caras impersonales una y otra vez.
Cuando ves una, las has visto todas: más de lo mismo. El mismo corte de pelo, el mismo color de tez, los mismos ojos almendrados. Tan aburrido. La misma ropa en todas partes.
Para mi sorpresa, ahí está de nuevo. Le saludo. Me saluda. Charlamos animadamente. Pienso que es simpático.
Un par de horas más tarde cada uno se va por su lado… Y entonces le digo… “Oye… ¿Vamos de picnic?”. “¿De picnic?” me responde. “Sí, claro. De picnic… Ya sabes”.
Debió pensar que estaba loca. Pero accede sin problemas.
“Ok”, le digo yo “¿Quedamos en alguna de aquellas islitas que hay ahí cerca?”.
“Claro, pero dame ventaja que tú tardas menos en llegar que yo”.
“Sin problemas”, le respondo. Mientras tanto aprovecho el tiempo. Paso por casa, me cambio de ropa. Me acerco a la tienda, compro algo de fruta. Nada ostentoso: uvas y ciruelas. Un par de pastas y una botella de vino.
Me planto en la que sería nuestra isla por un tiempo, y llego antes que él.
Supongo que se asombra al verme en vestido. Probablemente eso refuerza aun más su idea de que estoy loca. Pero no tanto como cuando le ofrezco una copa de vino y algo de fruta.
Se queda atónito. Sonríe. Se ria a carcajadas. “Estás loca”.
“Dime algo que no sepamos”, le replico yo.
Las horas pasan… Las nueve, las diez, las once… Las doce, la una… En algún momento nos hacemos conscientes del tiempo que pasó. Y fue tan grato disfrutarlo y compartirlo… Tan dulce…
“¿Vamos a algún lado?”, me pregunta.
“Claro”, respondo yo.
Y esta vez nos vamos de paseo nosotros dos. Cuando necesitemos compañía, la encontraremos seguro.
De pronto son las seis de la mañana. ¿Cómo pasó tan rápido el tiempo? ¿Por qué me resisto al sueño? No tengo ganas de dormir… Pero los dos estamos cansados y nos despedimos.
“Hasta mañana”, le digo. No necesito preguntar si le veré. Estoy segura de que estará. Y el me devuelve un “Hasta mañana”.
Aquellos eran días de verano. El final de mis vacaciones, de hecho. Y un buen día tocaba volver a la oficina.
La última noche le recuerdo que tengo que volver a mi vida normal. No más paseos de madrugada, le digo. Charlar un rato, pero a las doce me voy, que a las seis y media me levanto.
“¡Ey!” Le digo. “¡Vamos al cine! ¡Vamos al teatro!”.
“¿Al cine?”, me responde.
“Sí claro.”
“Sí, y ¿cómo lo hacemos? ¿Quedamos el fin de semana para ir al cine a la misma hora, a la misma película y la comentamos por móvil?”
“¡Pues claro!”, le respondo yo.
Nos reímos y ahí queda la cosa.
“Oye…” insisto… “¡Vamos al teatro!”.
“¿Al teatro?”
“¡Sí, al teatro! A ver un musical”
“¿Un musical?”
“Sí, “La Bella y la Bestia”. Lo estrenan en breve”, sonrío.
“Bueno vale, vamos al teatro. ¿Quién compra las entradas?”
“Las compro yo, y ya me lo darás.”
Y no sé cómo cuando me quiero dar cuenta ya son las tres de la mañana. Me despido con risas y dolor en el alma. Pero bueno, en “un rato” estamos charlando de nuevo, ahí perdidos en esa islita donde la gente que nos ve nos observa curiosos preguntándose que hacemos apartados del mundo.
Si les respondes “charlar”, no se lo creen y se van entre sonrisas.
No todo en esta vida es lidiar. Ni copular. Ni nada semejante. A veces puedes disfrutar de la lengua de alguien sin tenerla invadiendo tu cuerpo. A veces simplemente otra mente te fascina y quieres volver a conversar con esa persona otro día más.
“Dios, “ya son las tres!”, exclamo. “¡Voy a morir!”. Nos reímos, nos despedimos con las prisas y ya nos veremos mañana.
Pero “mañana” no le veo. No sé dónde está. Es la hora de siempre y no está allí.
Tampoco aparece “pasado mañana”. Preguntar si alguien le vio sería estúpido. Así que vuelvo a frecuentar el rincón gris y aburrido de la ciudad. Vuelvo a ver pasar copias de mí misma (de mala calidad), y a veces copias de él. Pero no le encuentro.
Tres días más tarde aparece. “¿Dónde te metiste?”.
“Me fui de vacaciones me contesta.” Vino su mejor amigo y estuvo pasando unos días con él… Y me dice… “Tengo que decirte algo” (¿por qué todas temblamos cuando un hombre dice algo del calibre…?). “Que mañana me marcho. Me aburrí de estar aquí.”
Y me embarga la tristeza. Últimamente lo único que alegraba la monotonía del lugar eran esas charlas vespertinas… Y las risas juntos. Visitar lugares tomando el pelo a la gente que nos creía pareja. Cuando nos dimos cuenta de eso, explotamos el filón.
Mañana iba a ser un día gris.
“¿Vamos de picnic?” Le digo.
“Vale, ya voy yendo para allá”.
“¿Aun recuerdas cómo llegar?”, pregunto.
“Claro”, responde él.
Ahora veo nuestro picnic distinto ¿Cómo decirlo? A la vez más gris porque es el último, pero aun colorido porque es agradable disfrutar de estas veladas.
Charlamos un rato más. No me gustaría que fuera la última vez que charláramos y por otro lado pienso que está acostumbrándose a mis locuras. Él mismo parece igual de loco que yo.
“Oye…” Le digo. “¿Compramos las entradas?”
“Claro”, me responde.
“He visto unas que me gustan mucho… Pero no sé si te importa en esa zona. Si quieres vamos un poco más atrás.”
“¿Me estás llamando agarrado?”
Pienso un rato y le digo, “Mmmmmmmmm. Sí”. Y me río.
“Ya he comprado las entradas. Seis de octubre a las dieciocho horas. Fila 12 asientos 13 y 14.” Y sé que al decir esa frase poco queda que añadir.
Me dice “Dame tu teléfono, por si llegas tarde que sepa dónde buscarte”. Así que se lo doy. Le digo “Dame tú el tuyo, porque seguro que llegas más tarde que yo”.
Pero me dice que no.
Y luego añade “Voy a hacer algo mejor”. Y entonces suena mi teléfono, dejando su número registrado. Deliciosamente previsible.
Dos horas hablando en castellano y en inglés. Con ese acento tan peculiar de alguien de “aquí” pero que ha vivido en muchos “allí”, y tiene más de británico o de “ciudadano del mundo” que de español.
Me deleita hablar con él. Pero todo lo bueno se acaba.
Y llega “mañana”.
Él ya se ha ido. A mí me quedan esta monotonía, dos entradas de teatro pagadas con una VISA y una cita con un amigo que no he visto en la vida, en la puerta de un teatro de Madrid.
9/17/2007
La delgada línea...
(c) Eunhee Choi / SONOV - PC Game "Shaiya: Light and Darkness"… Que separa el amor del odio
… El éxito del fracaso
… La locura de la cordura
… La oscuridad de la luz
Estos días camino por ahí en el filito justo, justo. Y más ahora que lo único que me queda es esperar…
Esperar, esperar, esperar… Si vendieran paciencia… La compraría a quilos.
Debe ser que estoy un poco harta de todo, y me canso rápido de las cosas. No soy paciente, qué le vas a hacer. No tengo aguante.
Quiero las cosas y las quiero ahora mismo, o no las quiero para nada.
Tengo que meditar al respecto, ¿cómo es posible que alguien que piensa a largo plazo siempre, tenga un comportamiento tan infantil a ratos? Tengo que pulir eso de mí misma.
Esperar… Me voy a volver más loca de lo que ya estoy.
Pero quizás la espera vale la pena… Imagínate que es que sí… Entonces directamente caeré al éxito y a la locura, aunque las otras dos no las tenga muy claras xD
Y sería el centro de una envidia mal sana =P
Me hace una ilusión tremenda ^^
Aunque no estoy para nada convencida que sea la mejor opción para una adicta como yo… En fin creo que sé contar atrás desde 30…
¡Ah! ¡Qué desesperación tan agridulce! xD ^^ =_
*** Now Playin: Gala – Come into my life
9/13/2007
Locura

Llegó un mensaje a mis pies y respondí.
****
Es una botella brillante, y dentro hay un mundo de ilusiones.
Me llama… Me tienta... Me pregunto...
Igual es el destino.
No tengo nada que perder y necesito un cambio.
Así que la cojo, la abro... Y leo el mensaje completo.
Siento la brisa en la cara. Esa brisa fresca, salada. Trae olores de otras tierras lejanas. Trae la promesa de un futuro. No sé si mejor o peor. Futuro incierto.
Habla de aventuras, habla de otros lugares. Habla de ciudades desconocidas, de nuevas oportunidades y de empezar de cero. Habla de un reino lleno de dragones y fantasías, habla de un país donde embotellan sueños.
Me tienta...
Me tienta tanto...
Así que recojo la botella, cambio el mensaje por el mío propio... Y lo lanzo al mar.
Llámalo azar, llámalo casualidad. Llámalo como quieras, pero ha llegado cuando más lo necesitaba y no puedo resistirme a responder.
El mar es un sitio curioso, pueden pasarle mil cosas a mi botella… Y sin embargo, yo lo lanzo. No pierdo nada por intentarlo. Siempre estoy a tiempo de decidir.
La vida es riesgo.
"Habia una vez un joven que deseaba conquistar el Deseo de su Corazón.
Y aunque este principio no sea. en lo que a principios se refiere, demasiado innovador (pues todo relato sobre todo joven que existió o existirá podría empezar de manera similar), sí que encontramos en este joven y en lo que le aconteció muchas cosas inusuales, aunque ni siquiera él llegó a saberlas todas."
- Neil Gaiman, "Stardust"
9/11/2007
Otra vuelta de rosca
Íbamos juntas al colegio, ella es un año más grande que yo, y en el instituto coincidimos. También coincidimos en el gimnasio, íbamos juntas a Taek won do y nos fumábamos los entrenos en los vestuarios comiendo patatas fritas, conguitos, M&Ms y bebiendo cocacolas y fantas.
Montse se fue a USA y yo me quedé en España. Ella adora California y yo adoro Madrid.
Ella se fue a la aventura y yo me quedé estudiando, y ahora ella estudia y yo quiero irme a la aventura xD
Todo a destiempo.
Muchas veces hemos pasado peleas. Hemos tenido buenos y malos momentos. De haber sido tío y tía, probablemente habríamos sido pareja (y quizás hubieramos aparecido en las noticias de sucesos tras matarnos xD porque vaya par).
Pues sí, hacía un año que no la veía.
De pequeñas soñábamos con ser abogados. Soñábamos que una sería fiscal y la otra abogado defensor, y que tendríamos peleas dialécticas en los juzgados. Soñábamos que montaríamos una empresa. Un gimnasio, o algo así. Ella daría las clases y yo llevaría las finanzas. Cada una en su campo.
Hoy yo no sé qué soy exactamente, y tengo una vaga idea de lo que quiero ser. A veces me asusta lo que vislumbro de mí, y no saber qué me espera ahí fuera mañana.
Hoy ella estudia para ser profesora, y mañana quizás es la maestra de mis hijos. Ella, a quien yo di clases de pequeña. Le encantan los críos, será una maestra magnífica. Ha sacrificado mil cosas por su carrera y yo la oía... Yo no he sacrificado tanto por estudiar en la vida.
Siempre pensé que dentro de lo que cabe tengo que disfrutar la vida. Siempre he querido abarcarlo todo. Compaginar todas las facetas de mi vida. Era difícil y estresante. Un buen día me di cuenta de que las notas no le importan a nadie.
Cuando sales de la universidad, en el mundo real, nadie quiere saber si sacaste matrícula de honor. Te preguntan si tienes la carrera y punto. Y tu dice s que sí, pero no recuerdas dónde está el diploma. Posiblemente lo usaste para limpiarte el culo. That's it.
La admiro, no me cansaré de repetirlo. Ella, que se fue de aquí sin bachillerato. Ella, que siendo rellenita se hizo profesora de aeróbic y natación. Ella que envidia mis piernas y yo envidio su desparpajo.
Antes de conocerla, yo era una chica más bien tímida. Si hoy soy lo que soy, es en parte gracias a ella.
Y hoy me llamó por la mañana y me salvó del suicidio intelectual. Me dijo, "hace buen día, ¿te vienes a la playa?". "Vale" respondí yo.
Porque es de esas personas que da igual si no la ves en un año. Da exactamente lo mismo. Porque la veo y hablo como si fuera ayer la última vez que la vi.
De repente la veo en su moto nueva. Algún cerdo le robó la vieja. Le digo que es chula y es azul y me dice, ya te subiste en ella... No, Montse... Y me dice pues hace un año que la tengo... Y le digo pues entonces hace un año que no nos vemos.
Le digo... ¿No sabes lo que pasó con Gruttt? Y me dice que no y pienso... Mierda... Explicarlo de nuevo. Le digo que me disuclpe, pero que estoy tan aburrida de contarlo que le haré un "brief". Llegamos a la playa y le hablo de eso, de mis últimos tres ex y alguna cosa más.
Me mira incrédula. Bueno, no me mira, tiene conjuntivitis de caballo la pobre... Pero noto que me mira, que tengo su atención. Le dije que me pasé dos meses deprimida, que lloré lo que no se ha escrito y más. Que me cuesta fiarme de la gente, que no me creo lo que dicen... Y ella me dice que no le extraña.
"¿Por qué no me llamaste?" Me pregunta...
"¿Cómo te iba a llamar yo?¿A contarte las penas?", respondo...
Después de tanto tiempo no me atrevía a llamar a nadie. De hecho tampoco sabía a quien llamar. Ocho años de mentiras contra el suelo. Ocho años de una vida que no sé hasta qué punto es cierta. Me repito muchas veces, no me duele, me da igual. No me importa. Pero no, no es verdad eso tampoco. Y me da rabia.
Me dice... Tú escribes muy bien, y esto es folletinesco.. Y me anima a escribir.
Paranoiamos sobre las toallas en la arena, ideas y títulos. Anécdotas. Primeros capítulos... Sinopsis... Y sí. Pienso hacerlo. Voy a escribir ese libro y después se lo presentaré a quien corresponda.
Ella dice... Si lo publicaras yo te lo compraría. Así que nada, empiezo a pensar cómo escribirlo, cómo empezarlo y en qué momento parte la historia.
Y la historia empieza en el ocaso del verano de mis 21, cuando amenazaban con despuntar las primeras hojas de otoño.
Tenemos nuestros más y nuestros menos, pero supongo que ella sigue confiando en mí más de lo que yo misma lo hago. Igual que yo confío en ella.
Así que pienso darle otra vuelta a la historia. Porque es de las buenas: de las sentidas, de las emotivas, turbias, con momentos violentos. Con pasiones escondidas y secretos. Con traiciones de las personas más leales. Todo ahí mezclado.
Y creo que cuando alguien la lea, no creerá en su vida que fue real... Pero yo lo sé.
Fue una de las verdades más dolorosas de mi vida, porque fueron siete años y uno más de mentiras.
Y sinceramente deseo que todo lo que escriba, que cada palabra lave mi memoria y lo deje todo claro. Quiero empezar ya y que mi cabeza quede limpia, y que al leerlo y compartirlo, deje de dolerme.
Y mira, si acaso él lo leyera... Y le doliera... Y de verdad le doliera (cosa que espero con toda sinceridad), espero que sepa que no será seguramente ni la milésima parte de lo que sentí yo. Que le corroa las entrañas como el ácido, hasta el fin de los tiempos.
Tú no eras mi mejor amigo. Tú eres un traidor.
Polvo al polvo. Cenizas a las cenizas.
9/07/2007
Avaricia
Yo lo sé.
Y sé que te escondo.
Y sé que no te muestro, cuando en realidad lo muestro siempre todo, orgullosa.
Porque todo lo que me gusta lo comparto, pero no a ti.
Por eso eres la única cosa que no aparece aquí.
Y aunque te busquen, no te encontrarán...
Me gustaría hacerlo, pero no quiero.
Lo comparto todo, pero a ti no puedo.
Calma total
Ayer estuve hablando un rato con Héctor, a quien por cierto no vi la última vez que estuve en Madrid y tengo que resarcirme por ello. Dice que hace tiempo que no leía lo es escribía, pero que tras echar un ojo es muy becqueriano y que ese estilo me queda bien.
Supongo que cuando le conocí, me impactó mucho y se me quedó algo de la forma de escribir, como nos pasa a todos cuando somos adolescentes atormentados. Espero que eso no implique que vivo atormentada como entonces xD Pero me imagino que siempre hay momento de la vida en los que lo estamos.
O simplemente es una forma más de expresión, solo que cala hondo.
Ayer que me reencontré con Gaiman, después de tanto tiempo, después de su preciosa historia de la estrella, quedé bastante marcada por su introducción y por esa forma tan especial que tiene de contar sus historias.
Y viendo cómo escribe, parece blasfemia que a veces me dedique yo, que le leo y no llego a la altura de los atomos que componen lo que sea que moleste a los microbios de la suela de su zapato xD.
Nah, mentira.
La verdad es que es cribo de puta madre, y yo enseñé a Gaiman… Pero era nuestro secreto hasta que me decidí a publicarlo aquí. No obstante, le permitiré seguir cobrando sus royalties sin reclamar un ápice para mí xD
Jajajaja
Ayer estaba en el médico. Setenta y cinco minutos de espera en un ginecólogo privado… Pero bueno, supongo que mi cara denotaba mi alegría ante el disfrute de esas sillas pequeñitas con cojines desgastados por el uso de los culos de tantas premamás y sus maridos.
Afortunadamente, Gaiman estaba conmigo.
Hay un montón de cosas que no piensas hasta que lo haces. Curioso. Cosas de esas que das por sentado, o que parecen obvias, pero que no entiendes bien cómo, pasaron por alto en su momento. ¡Bum! Y te atropellan todos los indicios que deberían haberte hecho llegar a esa conclusión solo, y en un segundo, ¿sabes? Cómo en eso que se supone que ves pasar toda tu vida delante de ti antes de irte a “un lugar mejor”.
Me dijeron que encontraron un bulto en un ovario, un tamaño bueno, medio, pero teniendo en cuenta lo que mide una de mis fábricas de preproducción de ysondritas, puedo decir que me asusté. Aunque de inmediato el médico de turno me dijera que no era alarmante, que era algo frecuente y que casi todas las mujeres lo tenían o lo tuvieron alguna vez.
Me hace sentir bien saber que sigo siendo mujer xD Jajajaja En fin…
Yo creo que es que simplemente tanto que oyes de enfermedades te vuelves paranoica, pero sé que estoy perfectamente, al menos de mi aparato reproductor. El cerebro ya es harina de otro costal xD.
Ahora que te digo, que ya me hubiera gustado a mí joderle al médico su próstata como me jodió el a mí lo que yo te diga. Qué puta molestia.
Pero bueno, de la visita ya digo que lo mejor, los 75 minutos (muy a mi pesar) previos de lectura.
Y hoy también venía enganchada en el bus, leyendo.
La verdad es que llevo varios días con ganas de escribir, aunque no sé qué es lo que me ronda la cabeza. Me cuesta definirlo. Tengo varios cuentos perdidos por ahí, que empecé y no acabé y quizás un día lo haga.
Es como… Esos momentos que has tenido una charla importante, o un instante de complicidad que no quieres que quede estropeado por la primera imbecilidad que dices, así que callas… Hasta que tengas algo inteligente que decir (por lo que en mi caso, es difícil mantenerse callada, ya que sólo digo y hago cosas inteligentes… Lo sé, es una maldición).
No sé, lo que pasa es que después de mi último cuento me quedé exhausta y agotada mentalmente.
En ocasiones pienso que escribir y transmitir lo que tu quieres, y como deseas hacerlo, para luego leer tu obra y decir “joder, me ha quedado de puta madre, y es exactamente lo que quería explicar”, es como conseguir un buen orgasmo. No de esos que finges, ni de esos que son poca cosa no… De esos que dices… Vale, fúmate un cigarro, yo cojo un zumo de naranja… Que me tiembla todo y quiero descansar.
Sí, es una buena comparación xD (no es porque sea mía, claro… Seguro que a todo escritor se le habrá ocurrido alguna vez).
Y ahora debo estar en fase de reposo, hasta que me recupere y pueda seguir escribiendo.
Es como si la hoja, en este caso mi hoja virtual que es el blog, absorbiera un trozo tuyo, un trozo de alma y te dejara vacío.
Sí, es la maravilla de escribir, que dejas todo ahí esparcido y se despega de ti.
Para mí escribir es como bailar, me desahoga muchísimo. Me hace entender mejor lo que siento, lo que pienso y actuar en consecuencia. Y lo más maravilloso es una vez sacado de tu interior, releerlo, estudiarlo, analizarlo u olvidarlo hasta que puedas entenderlo.
Es sin más, gratificante.
Así que después de eso, y después de Bequer, y después de Gaiman, escribir de nuevo me parece una especie de herejía, porque no estaría a la altura de mí misma (modestia a parte xD).
No estoy vacía en absoluto. Estoy en fase de reposo xD =)
Y tan contenta ^^
Jajajaja
Por dios… No se puede vivir tan alegre… Pero tampoco sé por qué no puedo parar de reír xD
9/06/2007
El barrendero de sueños, por Neil Gaiman
Mientras estaba en el médico esta tarde - noche, leí varias historias salteadas, y es... Una caja de sorpresas el libro. Tiene historias para todo.
Creo que me va a gustar porque me coge en un momento de "profunda introspección" xD =)
****
El barrendero de sueños
Cuando se han acabado los sueños, cuando te has despertado y has dejado el mundo de locura y gloria por el yugo mundano y diurno, a través de los escombros de tus fantasías abandonadas camina el barrendero de sueños.
¿Quién sabe lo que era cuando estaba vivo? O si, en realidad, estuvo vivo alguna vez. Seguro que no contestará tus preguntas. El barrendero habla poco, con su voz áspera y gris, y, cuando habla, es más que nada sobre el tiempo y las perspectivas, victorias y derrotas de ciertos equipos deportivos. Desprecia a todo el que no es él.
Justo cuando te despiertas viene a ti y barre y recoge reinados y castillos, y ángeles y búhos, montañas y océanos. Barre la lujuria y el amor y los amantes, los sabios que no son mariposas, las flores de carne, el correr de los ciervos y el hundimiento del Lusitania. Barre y recoge todo lo que dejaste en tus sueños, la vida que llevabas puesta, los ojos por los que mirabas, el examen que nunca pudiste encontrar. Uno a uno los barre: la mujer de dientes afilados que te hundió los dientes en la cara; las monjas de los bosques; el brazo muerto que salio del agua tibia del baño; los gusanos escarlata que te recorrían el pecho cuando te abriste la camisa.
Lo barrerá y recogerá: todo lo que dejaste al despertar. Luego, lo quemará, para dejar el escenario limpio para tus sueños de mañana.
Trátale bien, si le ves. Sé educado con él. No le hagas preguntas. Aplaude las victorias de sus equipos, dile cuánto sientes sus derrotas, dale la razón respecto al tiempo. Tenle el respeto que él opina que se le debe.
Porque hay personas a las que ya no visita, el barrendero de sueños, con sus cigarrillos liados a mano y su dragón tatuado.
Las has visto. Les tiembla la boca y sus ojos miran fijamente, y farfullan y lloriquean y gimotean. Algunos recorren las ciudades vestidos con andrajos, sus pertenencias bajo los brazos. Otros están encerrados en la oscuridad, en lugares donde ya no pueden hacer daño, ni a ellos mismos ni a otros. No están locos, o mejor dicho la pérdida de juicio es el menor de sus problemas. Es peor que la locura. Te lo dirán, si les dejas: son los que viven, cada día, en los escombros de sus sueños.
Y si el barrendero de sueños te abandona, nunca volverá
Humo y Espejos, Introducción por Neil Gaiman
-Quizá uno no pueda -dijo Humpty Dumpty-, pero dos sí. Con la ayuda adecuada, podrías haberte quedado en los siete años.>>
-Lewis Carroll, "A través del espejo"
Introducción
Lo hacen con espejos. Es un cliché, por supuesto, pero también es verdad. Los magos los han estado utilizando, colocados normalmente en un ángulo de cuarenta y cinco grados, desde que los victorianos comenzaron a fabricar espejos fiables y claros en grandes cantidades, hace bastante más de cien años. John Nevil Maskelyne empezó, en 1862, con un armario que, gracias a un espejo colocado con astucia, ocultaba más de lo que dejaba ver.
Los espejos son objetos maravillosos. Parece que digan la verdad, que nos devuelvan el reflejo de la vida; pero pon uno en la posición adecuada y mentirá tan convincentemente que creerás que algo ha desaparecido sin dejar rastro, gente escondida tras los bastidores o en el foso son fantasmas que flotan sobre el escenario. Oriéntalo bien y el espejo se convierte en una ventana mágica; mostrará cualquier cosa que puedas imaginarte y quizá algunas que no puedas.
(El humo difumina los bordes de las cosas.)
Los cuentos son, de un modo u otro, espejos. Los usamos para explicarnos cómo funciona el mundo o cómo no funciona. Igual que los espejos, los cuentos nos preparan para el día venidero. Nos distraen de las cosas que hay en la oscuridad.
La fantasía, y toda la ficción es una fantasía de un tipo u otro, es un espejo. Un espejo deformante, desde luego, y ocultador, si está colocado a cuarenta y cinco grados de la realidad, pero aun así no deja de ser un espejo, que podemos utilizar para decirnos cosas que tal vez de otro modo no entenderíamos. (Los cuentos de hadas, como dijo una vez G.K. Chesterton, son más que verídicos. No porque nos digan que los dragones existen, sino porque nos dicen que a los dragones se les puede vencer.)
El invierno ha empezado hoy. El cielo se ha vuelto gris y se ha puesto a nevar y no ha dejado de hacerlo hasta bastante después de que anocheciera. Estaba sentado en la oscuridad y miraba la nieve que caía, y los copos brillantes con luz trémula mientras bailaban entrando y saliendo de la luz, y yo me preguntaba de dónde venían las historias.
Éstas son las cosas que uno se pregunta cuando se gana la vida inventando historias. Sigo sin estar convencido de que sea la actividad más apropiada para un adulto, pero ahora es demasiado tarde: parece que tengo una carrera con la que disfruto y que no supone levantarse demasiado pronto por la mañana (Cuando era pequeño, los mayores solían decirme que no me inventara cosas y me advertían de lo que me sucedería si lo hacía. Que yo sepa, hasta ahora parece que supone hacer muchos viajes al extranjero y no tener que levantarse demasiado pronto por la mañana.)
[...]
****
Este libro no tiene desperdicios, si se presenta la ocasión, hay que leerlo... Y no hay que dejar escapar tampoco "Stardust".
Neil Gaiman es un alma sensible.
Virus, por Neil Gaiman
Me tomo la licencia de dejar aquí un cuento de Neil Gaiman que me ha impactado mucho.
Se me había pasado por la cabeza colgarlo en la web de mi clan de Warcraft, porque estamos pasando momentos delicados, pero dado que da mucho que pensar, se me ocurrió que no era la mejor ocasión, aunque el texto es brillante. Así que me decidí por ponerlo en mi espacio personal que es menos peligroso.
Cuando las cosas vuelvan a su sitio igual lo pongo.
Ya se sabe, la gente empieza a pensar, y ello conduce a una hecatombe mundial.
No obstante, tengo que decir que estoy leyendo un libro (soy adicta a la lectura, qué le vas a hacer...) de este hombre.
Desde que le conocí en Sandman, he pensado que Neil Gaiman es un buen dios de la literatura.
De sus libros, el que más me gusta hasta el momento es "Stardust", pero hoy encontré en Fnac uno que se llama "Humo y Espejos", antología de relatos cortos suyos... Y no tiene desperdicio.
Quería compartir una historia en concreto y luego transcribiré la introducción del libro -que no el cuento-, que a mí me ha calado mucho.
A quien ande aburrido, le recomendaría que le lea. Es un tipo peculiar, una mente brillante y un escritor increíble.
Este cuento, por ejemplo, es real como la vida misma. Y por eso, igual de duro.
****
VIRUS
Introducción, por Neil Gaiman
"Este cuento lo escribí para Digital Dreams ("Sueños Digitales") de David Barrett, una antología de ficción informática. Ya no juego a muchos videojuegos. Cuando lo hacía, me di cuenta de que los juegos tendían a ocupar áreas de mi cabeza. Caían bloques u hombrecitos corrían y saltaban detrás de mis párpados cuando me iba a dormir. En general solía perder, incluso cuando jugaba con mi mente. Este cuento surgió de aquello".
Había un juego de ordenador, me lo dieron,
uno de mis amigos me lo dio, él jugaba,
dijo, es genial, deberías jugar,
y lo hice, y lo era.
Lo copié del disquette que me dio
para cualquiera, quería que todo el mundo lo jugara.
Todo el mundo debería pasárselo así de bien.
Lo envié por la red a tablones de anuncios
pero principalmente se lo envié a todos mis amigos.
(Contacto personal. Así es como me lo habían dado a mí.)
Mis amigos eran como yo: a algunos les daban miedo los virus,
alguien te daba un juego en un disquette y a la semana siguiente
o en viernes 13
te reformateaba el disco duro o te corrompía la memoria.
Pero éste nunca lo hizo. Éste era segurísimo.
Empezamos a jugar:
Cuanto mejor juegas más difícil se vuelve el juego;
quizá no ganes nunca pero puedes llegar a ser bastante bueno.
Yo soy bastante bueno.
Por supuesto que tengo que pasar mucho tiempo jugando.
También lo pasan mis amigos. Y sus amigos.
Y las personas que te encuentras, las ves,
que andan por las autopistas viejas
o hacen cola, lejos de sus ordenadores,
lejos de las salas de juegos que surgieron de la noche a la mañana,
pero que lo están jugando en su cabeza mientras tanto,
combinando formas,
cavilando sobre curvas, poniendo colores junto a colores,
girando señales hacia secciones nuevas de la pantalla,
escuchando la música.
Claro que sí, la gente piensa en él, pero sobre todo lo juega.
Mi record son dieciocho horas seguidas.
40.012 puntos, 3 fanfarrias.
Juegas a pesar de las lágrimas, el dolor de la muñeca, el hambre,
después de un rato
todo desaparece.
Todo menos el juego, debería decir.
Ya no me queda sitio en la mente: sitio para otras cosas.
Copiamos el juego, se lo dimos a nuestros amigos.
Transciende el lenguaje, ocupa nuestro tiempo,
a veces creo que últimamente me olvido de cosas.
Me pregunto qué le pasó a la TV. Antes había TV.
Me pregunto qué pasará cuando me quede sin comida enlatada.
Me pregunto adónde ha ido toda la gente. Y entonces me dio cuenta de que, si soy lo bastante rápido, puedo poner un cuadrado negro junto a una línea roja,
duplicarlo y hacerlos girar para que ambos desaparezcan,
duplicarlo y hacerlos girar para que ambos desaparezcan,
despejando el bloque izquierdo
para que suba una burbuja blanca…
(Así que ambos desaparecen.)
Y cuando la electricidad se apague para siempre entonces
lo jugaré en la cabeza hasta que me muera.
8/31/2007
Yonki
Sudo…
El corazón me palpita…
La cabeza me da vueltas...
No puedo dormir...
Es una euforia inducida que en un segundo se hace trizas y al siguiente me deja hecha mierda contra el suelo.
Qué le voy a hacer. Es culpa de tu mierda de droga.
Adictiva.
Llegaste sigilosa, sin que yo me diera cuenta. Y sí, la primera dosis fue de prueba.
Esto me pasa por idiota. Debería haber sabido que nadie da nada por nada.
Venías envuelta en una bolsa arrugada, poco llamativa, de esas que no se pararía a mirar nadie dos veces… De no ser por esas dos marcas impactantes de color azul.
Alguien te dejó en mis manos sin querer.
Te vi y no me pareciste peligrosa. Eso fue mi segunda estupidez. Te probé. Total, ¿qué iba a pasar por tomar tan sólo un poco? Ni siquiera un pico, simplemente probarlo con la punta de la lengua para saber si era real. Como hacen los polis de las pelis yankis o las series de la tele.
Te probé, y la cagué... Porque al día siguiente quise más.
Alguien escondió la bolsa. ¿Dónde cojones la guardaron? Y sin darme cuenta al cabo de un rato estabas ahí delante nuevamente. Te miré de reojo…
Idiota. Solo es una bolsa, no se da cuenta de que la estás mirando.
Así que poco a poco me acerqué y otra vez te me quedé mirando. Di un rodeo y me senté allí contemplándote como quien no quiere la cosa.
Sonreí.
¿Tú estás tonta? ¿Quién narices sonríe a una bolsa?
Seguramente eras una droga potente de verdad, porque sin tocarte impregnabas ya el ambiente. Me colocaste sin haber hecho nada, y sin remedio.
Necesitaba airearme. Necesitaba pasear. Quería que te quedaras en casa mientras yo me iba de fiesta.
Y en aquel garito, entre la gente, rodeada del humo, tan solo deseaba desesperadamente llamar a casa y preguntar si alguien te había visto, si sabían dónde estabas. Necesitaba que alguien me trajera la bolsa.
Para mi desgraciada contradicción alguien la trajo. Ruló de mesa en mesa alegrando a todo el mundo y la muy cabrona terminó a mi lado.
No lo puedo soportar. No puedo tenerte tan cerca. Estoy tentada de alargar la mano y por eso me aparto. Pero tu aroma me persigue y me va llamando.
Dios, quiero un poco más. Me mata la curiosidad de probarla en serio… Pero no me atrevo.
La noche pasa de bar en bar. Y como no soy yo la que la lleva encima pienso que me he librado de la tentación, aunque por los pelos.
Bebí una copa, me movía nerviosa por el tugurio ese al que me llevaron. Sonreía por inercia a los colegas. “Ji, ji”, “Ja, ja”. La mitad son falsos. Mis ojos no paraban de buscarte y te encontraron: ahí estabas mal puesta en un banco de piedras raras.
Me pregunté si alguien más notaba que algo me pasaba y me comportaba extraño. Miré de soslayo: nadie dio muestras de nada.
Te vi, y aparté rápido la mirada. Nerviosa, culpable, confusa. La risa me embarga de nuevo y hago ver que río del primer chiste que cuentan, que no he escuchado, y ni siquiera ni sé si tiene gracia... Pero solo quiero disimular.
No quiero mirar hacia donde estás.
Doy otro sorbo a mi copa. Me giro y algún imbécil descerebrado en su comprensible ignorancia, te dejó a mi lado una vez más. "Por piedad, que alguien se la lleve...", pienso mientras otra parte de mí te anhela.
Me cago en dios. Qué suerte la mía. No sé si buena, mala, o ambas. Estoy tan tentada de alargar la mano… Y con tal de no cogerte, con tal de no caer, me voy a la otra punta.
Asco de noche. Tan cerca y tan lejos.
Siguen dos días de mierda, con la contradicción de pasarlo de puta madre teniéndote cerca, y oliendo tu esencia, pero sin atreverme a dar un paso más… Y justo cuando el fin de semana tocaba a su fin, te esnifé un poco. No mucho… Un poquito nada más. Nada importante, palabra… Pero fue lo bastante para acarrear las consecuencias.
Me vuelvo a casa, orgullosa de mí misma.
Qué grande eres. Qué autocontrol. Cómo has dominado la situación. Volviste a la rutina y casi sin tocar la bolsa…
Pero ese casi ya por sí mismo fue peligroso, y ahora me maldigo por no haber tomado una dosis completa. Y desesperada la busco en casa, pero está fuera de mi alcance.
Eras demasiado potente y peligrosa. Absorbiste algo de mí y yo te inhalé demasiado. Breve, pero intenso. Lo bastante para dejarme marca.
Quiero sentirte al completo, y sé que no puedo. Te busco, y no te encuentro.
Y esa abstinencia hace de mi una yonki sin remedio.
P.D.: ¡Que viva el seppuku literario!
Alégrame el presente xD =)
Purga

El mejor purgante que conozco, después de la cocacola y el café, es el tiempo. Es lo único que al final, cuando lo consumes, te deja como nuevo. Es lo único que te hace olvidar y te permite empezar de cero... Y lo único que cura casi todas las heridas.
Algunas veces parece que es él quien te consume, pero bueno.
Ayer volví como nueva a casa, porque me di cuenta de que estoy curada de todas las viejas heridas. No me “importa” el informático, no me importa el marinero. Y me deja un tanto perpleja saber que ya no siento nada.
Esa sensación fantástica aunque curiosa se estar ahí delante y saber que ya ha pasado todo y tu no sientes nada. Eso por lo que hace seis meses hubiera pagado por no sentir, o por borrarlo todo de golpe. Eso que realmente pensé que no iba a suceder.
Pero aunque tú no quieras, el tiempo puede borrarlo todo, si no estás alimentando los demonios a cada rato.
Tengo unos días becquerianos xD
A veces recuerdo de él:
Mas hoy le llamo en vano
Nada dura para siempre ni aunque quieras aferrarlo, ni siquiera la amargura, porque para bien o para mal, humanos llevamos reset incluido.
Y yo me quedé mirándole. Y le estudiaba. Y me quedé pensando cómo es que un día le quise. Todo lo que yo valoraba suyo no era más que una sombra. Ayer no perdoné cosas que antaño pasaba por alto.
Como su estridencia, su ideología radical que me pone enferma y que creo que ayer reforzaba más que nunca solo por joder. Aunque igual no fue por joder, igual era porque no valía la pena comedirse. Ni su forma horrible de vestir ni sus pelos. Ni otras tantas cosas.
Debe haber algún proceso químico dentro del alma, como la putrefacción, que acaba transformando y deshaciendo todo lo que sentiste alguna vez. Igual los sentimientos son como la materia que no se destruye, solo se transforma. Y no hay más.
Realmente no me arrepiento, ni me siento culpable ni me siento mal por no sentir ya nada. Me da más bien curiosidad. Como el día que de golpe y porrazo borré a mi ex-mejor-amigo de mi vida. Igual es que soy un poco radical. A saber.
Evidentemente será mucho mejor que el capítulo anterior xD
Muchas veces he deseado padecer amnesia selectiva o pedir una lobotomía focalizada. Supongo que al final me tuve que conformar con una lavativa cerebral. Y por dios que sienta bien.
Todo lo que me djodía salió, como cuando mis gatos vomitan una bola de pelo y bilis. Lo recogí todo, lo metí en un pañuelo y lo tiré a la mierda.
¿Y sabes qué? Que os den mucho.
Sí señor.
Recuerdo una frase de la peli Pretty Woman. El Gere decía que había pagado mucho por poder decir “Hola me llamo, fulanito de tal, y estoy furioso contra mi padre”.
Bueno yo pasta no pagué, pero lágrimas un montón. Y no, no estoy furiosa. Simplemente, que les den por el orto xD
Ya puedo ir a la siguiente pastelería a pegarme un atracón de dulces hasta la próxima purga xD ^^
Jajajajaja ^^
*** Lyrics: Bee Gees – How Can You Mend A Broken Heart
I can think of younger days when living for my life
Was everything a man could want to do.
I could never see tomorrow, but I was never told about the sorrow.
And how can you mend a broken heart?
How can you stop the rain from falling down?
How can you stop the sun from shining?
What makes the world go round?
How can you mend this broken man?
How can a loser ever win?
Please help me mend my broken heart and let me live again.
I can still feel the breeze that rustles through the trees
And misty memories of days gone by
We could never see tomorrow, no one said a word about the sorrow.
And how can you mend a broken heart?
How can you stop the rain from falling down?
How can you stop the sun from shining?
What makes the world go round?
How can you mend this broken man?
How can a loser ever win?
Please help me mend my broken heart and let me live again.
8/30/2007
El mundo al revés
Últimamente no dejo de pensar que hago todas las cosas al revés, y me acuerdo de todas las tonterías que oía de pequeña.
Ya sabes. Lo típico de la morena que quiere ser rubia; de la de pelo lacio que lo quiere rizado, de la blanca de piel que quiere ser morena, de la ojos castaños que los quiere verdes…
De todas esas veces que haces exactamente lo contrario de lo que de verdad querrías hacer. Pero simplemente, no puedes evitarlo.
De porqué cuando le gustas a Pepa, Pepa pasa de ti; y cuando pasas de ella te viene detrás.
En serio que a veces me gustaría tener la bola de cristal, pero creo que me tendré que conformar con mis dos bolas de grasa xD Bien monas, por cierto xD.
La vida da muchas vueltas, ¿no?
La verdad es que a veces demasiadas y solo hace que joder y marear.
El caso es que de golpe y porrazo vuelve a tu vida gente que ya tenías así olvidada. Como, por poner un ejemplo, los ex xD Son como los hongos o los herpes. Una vez lo cogiste, la jodiste. En el momento más inesperado y menos oportuno reaparecen. Por lo general, siempre que los olvidaste y quedaste con alguien nuevo.
Sonreir ante todo xD =)
No es que me importe, ni me moleste. Mira, las cosas son así. Pero llegan siempre tarde. No es que no quiera dar segundas oportunidades, es que cuando algo sale mal es difícil olvidar, y por más que perdones el daño que te hicieron sigue ahí. Y salta cuando menos te lo esperas.
Una vez salí con un chico que le encantaba el ska y los Celtas Cortos. Desde luego, ya me vale xD Y a veces a la hora de sestear él estaba ahí jugando y escuchando la música y yo la oía de fondo mientras me quedaba frita en la cama. Y hubo una que contaba que el chico llegaba siempre tarde.
***Lyric: Cetas Cortos – Siempre tarde
Nunca llegó a la hora apropiada,
o pronto o tarde, cuando ya
no queda nada.
Oigo campanas y nunca me entero dónde
oí tus palabras en
un río que se esconde.
Y ya ves, otra vez he llegado
tarde a mi deber
y ya ves, y demasiado tarde
a tu querer
y ahora estoy sólo.
Solo a la puerta o mirando en la ventana
solo en la fiesta, con lágrimas en el alma
solo esperando que algún día llegue a tiempo
solo esperando que vuelvas a mi recuerdo.
Y ya ves, otra vez he llegado
tarde a mi deber
y ya ves, y demasiado tarde
a tu querer
y ahora estoy sólo.
Voy a buscarte al otro lado del cielo
voy a buscarte enredado entre tu pelo
voy a encontrarte, aunque sea dando hachazos
para amarte entre las ramas de mis brazos.
Y ya ves, otra vez he llegado
tarde a mi deber
y ya ves, y demasiado tarde
a tu querer
y ahora estoy sólo.
Qué le vas a hacer. Así es la vida.
Ahora la verdad no me preocupa, me da igual que hayan llegado tarde. Lo único que me importa es no llegar tarde yo a los sitios, o no llegar simplemente.
Mentiría si dijera que no siento un cierto regocijo al saber que se acordaron de mí y ahora soy yo la que no quiere nada. Pero aunque bueno tampoco voy a ahondar en la crueldad de esa idea, me parece bien que compartan una parte de lo mal que yo me sentí.
Estando yo de vacaciones… Bueno, qué voy a decir de las vacaciones xD =)
Se podría resumir con “brutal”. Me lo pasé tan bien que me dio pena volver a casa xD Porque están mis peques esperando, pero no tengo a quien incordiar por las mañanas =P
Cuando volví de mi semana madrileña (que espero repetir pronto, para recoger mi regalo e ir al cine xD), fui al zoo el lunes siguiente con unos amigos. Y en esas que me llega un sms y me llama después otro ex que despaché bastante rápido, porque los elefantes eran más interesantes que él.
Sí, así son las cosas. Cuando tienes a alguien no lo valoras, y cuando lo pierdes lo extrañas. Y vale, quizás las comparaciones son odiosas pero muchas veces sirve para que te des cuenta de lo que dejaste atrás.
Sí, hay que ser idiota para no ver lo que perdías en el acto. Pero eh… Por eso son ex xD Porque no eran inteligentes y no supieron verlo en su día xD
La ironía es que igual un día se gira la tortilla y me toca a mí representar ese papel.
Bueno, quizás sí que soy algo atolondrada porque estoy pasando por una etapa de esas en las que me callo cosas que debería decir… Pero como no sé, ni cómo, ni cuándo ni si debería hacerlo, no digo nada.
Aunque gran parte de mí es decidida, arrolladora y con mucha confianza, no dejo de recordar cosas que no han cambiado. Como en el instituto, que hablaba con todos los chicos salvo con el que me gustaba, que me hacía temblar como un flan.
Tal vez él pensó que yo era tonta xD Pero el tiempo pasa y eso sigue igual. A veces me pregunto si le pasa a todo el mundo.
Me pregunto si puedes ser un terremoto y tener desparpajo, bañarte en playas nudistas, ir en bolas por la casa, comportarte como un chico más… Y cuando estás ahí delante simplemente quedarte en blanco, muerto de vergüenza y sin atinar las palabras justas. Esquivando la mirada, respondiendo monosílabos, sintiéndote como la cosa más torpe del mundo, pero con esa sensación de saber que no puede apartarte tampoco.
Es bastante ridículo, ¿no? xD
Así que lo único que haces es esperar, y esperar, y esperar el momento justo, ese que nunca llega, mientras lo único que sabes es que estás haciéndolo todo del revés.
Las mujeres son muy sutiles, y los hombres tan simples que no se enteran de la misa la mitad. Así que nos frustramos, y ellos no entienden nada de nada xD
Qué estrés de vida xD Pero bueno, al menos divertida lo es un rato.
Esta tarde voy a recoger un regalo de un ex, pero pienso despacharlo rapidito que tengo raid a las 21h. Lo cual indica que si prefiero estar jugando en la pantalla, a estar tomando una cocacola, esa persona no merece que vuelva con ella. Es una forma de medir la importancia de las cosas como cualquier otra.
Porque parecerá mentira, pero tengo cosas más interesantes que hacer. Entre ellas meditar cómo no llegar tarde.
8/29/2007
La Esfinge
La Esfinge, hablaba en acertijos porque era un remolino de sentimientos encontrados.
La Esfinge, no quería hacerse la interesante: simplemente no sabía lo que quería, y cuando lo vislumbraba, ya siempre era tarde.
Sucedió sin que se diera cuenta: un buen día empezó a hablar sola. Por error alguien pasó, la contempló y se quedó a escuchar sus cavilaciones aunque no entendía nada. Y la tildó de sabia, adornada en el misterio.
De repente empezaron a venir, primero poco a poco, después ya en manada. Todos querían oír sus murmullos de palabras enredadas.
Incómodos, incapaces de reconocer que no entendían un carajo, ocultaron su ignorancia. Y alabaron la "sabiduría" que ellos creían vislumbrar entretejida en un rompecabezas sin sentido de palabras tan ambiguas que cada cual interpretaba a su manera creyendo todos tener la razón.
Inteligente y misteriosa...
Su fama voló veloz como la pequeña chispa al viento. Y con la misma intensión abrasó al caer en el sitio correcto.
A nadie se le ocurrió pensar que simplemente estaba loca. Mientras, día tras día a sus pies se postraban todos esperando su consejo. Y ella, en su silencio se lamentaba con tristeza por sí misma, claro está, no por la pandilla de borregos que se postraban a sus pies. La mitad de días ni se daba cuenta de su presencia.
A su leyenda se sumó que vivía siempre despierta, que sus ojos no se cerraban nunca. Oh, milagro.
A nadie se le ocurrió pensar que simplemente era incapaz de dormir, que no quería soñar y que tenía miedo de cerrar los ojos por no ser capaz de soportar lo que la acechaba entre las sombras. Por no ser querer enfrentarse a sus temores. Realmente se maldecía por ser incapaz hablar con algo que no fuera acertijos.
Por que un buen día se acostumbró a ser ambigua siempre, y así escudarse detrás de un práctico "Yo lo he dicho, aunque no lo hayas entendido".
La esfinge se quedó quieta y el tiempo la volvió de piedra. Se quedó, atrapada y condenada. Pero por idiota. Porque un maldito día olvidó como decir las cosas a la cara.
Instantes
En la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho
tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría
más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería
más helados y menos habas, tendría más problemas
reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente
cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos;
no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin termómetro,
una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas;
Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres
y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante.
Pero ya tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.
Repito, para que no se me olvide.
8/17/2007
"Te voy a contar un secreto"
Los humanos somos cotillas por naturaleza, y a pesar de lo que dicen de las mujeres, tengo amigos que son más marujos si cabe. En especial conozco a dos, que si quiero saber las últimas novedades en el grupo, ellos conocen abolutamente todos los detalles al dedillo (aun no sé cómo xD).
Si a eso le unes que la información es poder (toda, porque nunca sabes la utilidad que le puedes dar a un chismorreo), se entiende que todos tengamos la parabólica puesta.
No obstante, hay muchas veces que lo peor que alguien puede hacer contigo es contarte un secreto.
La mayoría de gente, no sabe guardarlos, y quizás los únicos que tomas en serio son los que conllevan amistad o lealtad. De hecho, los laborales no cuentan mucho, están al alcance del mejor postor.
De todos los secretos que me han contado en la vida, que guarde aun y que sé que me moriré con ellos, solo hay dos, y aunque uno es de mi primer ex, lo guardo por respeto porque es algo importante para él. El resto, siempre los he comentado con alguien. Algunos por cotillear, y otros porque pesaban demasiado para mí sola.
Entonces buscaba algún amigo o amiga, con quien conversar al respecto.
Pero los peores secretos, son los que ante empiezan con el siguiente discurso:
"Te tengo que contar uan cosa, pero sólo si me prometes que no vas a contársela a nadie, y sobretodo, no quiero que te enfades, ni conmigo ni con nadie, y tendrás que hacer ver que no sabes nada".
Así que la curiosidad te puede y aceptas. Eso, sin olvidar que sabes que la otra persona necesita explicarte algo, porque no quiere tener eso sobre su conciencia.
Y acabas enterándote de algo que justo, justo, cuando te lo han dicho, deseas no haber sabido nunca.
Por allá por febrero, cuando paso lo de mi ex mejor amigo, realmente no lo comentaba con adie, y prefería callármelo para mí, pero andando las semanas esa mierda me mocrroía por dentro, y empecé a hablar con gente que era poco allegada.
Tenía algunos amigos en Madrid que me notaban rara y me preguntaban, pero lo único que podía decirles a pesar de la insistencia es que era mejor que no supieran nada, porque por más que me prometieran el oro y el moro, era algo tan inverosímil que hubieran tenido que contarlo. Y preferí tragar sola.
Pero bueno, con el tiempo todo se diluye, y en el fondo, aunque muchas veces te duela saber las cosas que te cuentan en un "secreto", es mejor eso, que vivir en la felicidad de la ignorancia.
A fin de cuentas, a nadie le gusta que le tomen el pelo xD =)
Reconozco que las últimas veces, me ha costado bastante mantener el tipo y no explotar en un ataque de furia berserker, pero creo que controlar mi genio puede ser un ejercicio provechoso para el futuro ^^
8/16/2007
La Brújula de Jack
*** Now Playing: Live - Our love is like water
Ya estoy de vuelta de unas pequeñas vacaciones en Madrid.
La verdad es que me lo he pasado en grande, y aunque Dereck y Ariakkas no lo sepan, me ha hecho mucha ilusión estar unos días fuera con los amigos, porque en Barcelona pocas veces hago eso, y muchas veces cuando les oigo hablar de sus aventuritas en familia, me producen una cierta envidia (in)sana xD =)
Muy a mi pesar, tuve que dejar a mis mishas en casa. Iberia solo permite un gato por persona en cabina, pero se han portado muy bien ^^ Cuando volví hasta habían cazado una cucaracha. Mis pequeños campeones ¬¬ Asco de bichos. A ver si un día alquilo "El cuchitril de Joe" y les pillo más cariño a esas cosas de quitina ¬¬
En fin.
Estoy aprovechando estos días a matar el aburrimiento como se puede: No es que eche de menos el trabajo, pero bueno, es algo que me entretiene diez horas al día, y me pagan por ello. Más no se le puede pedir xD Así que me fui con mi madre al Ikea, que tenía ganas de comprarse unas cosas para casa, y de paso adquirí unas lamparas con forma de mariquita verde para el salón, y una manta con forma de dragón.
Todo muy adulto, claro. Me pregunto si es malo llegar a los treinta con estas costumbres encima. No es que m eimporte mucho, la casa de cada uno e sun refugio al que llegas y te quedas tan feliz... Pero como siempre, padezco mis ataques nocturnos. Sí, esos que me hacen dar vueltas en la cama porque no puedo dormir.
A veces hablo con amig@s, y siempre llego a la misma conclusión: no tengo ni idea de lo que quiero... Así que como no sé lo que busco, no puedo encontrarlo. A veces me pregunto si no se me acaba el tiempo. Y no dejo de escuchar esa vocecita en la cabeza que dice que nada es para sieempre, y que orqué no disfrutar del momento y mañana ya veremos. Si alguna vez pudiera no pensar en mañana, cada día... Sería más fácil.
No sé la cantidad de cosas que descarto hacer, porque detrás de cada una de ellas veo las consecuencias. Sí, supongo que más que loca, estoy demasiado cuerda. Pero bueno, quizás eso también es un tipo de demencia xD
Tengo esa sensación encima...
Qué le vas a hacer. Quizás es uno de esos días que no sé con quien hablar, así que escribo.
No me quejo de mi vida más que los demás xD =) Estoy contenta con ella por lo general, y lo único que me falta, es lo que el dinero no puede comprar... O lo que por lo menos, es bueno conseguir por mérito propio. Porque no nos engañemos, el dinero lo compra absolutamente todo. La única cuestión es el precio.
Una vez tuve un amigo escandalizadísimo. Me preguntó si me acostaría con alguien por un millón de pesetas (6000 euros). Pues por lo menos, me lo pensaría muy en serio. Qué quieres que te diga. Soy muchas cosas, pero no hipócrita. Iba a poner que no soy mentirosa, pero eso en sí mismo ya es una mentira xD Todos mentimos muchas veces para conseguir lo que queremos. Supongo que la diferencia es que al menos yo no me engaño (aunque tenga que engañar a los demás xD).
En fin, sí, contenta con mi vida.
Últimamente he conocido chicas, lo cual es todo un adelanto, porque normalmente no las soporto, pero he visto que a algunas vale la pena conocerlas y escucharlas, y aprendes mucho de ellas, aunque quizás no se dan cuenta de que te enseñan mientras te hablan mientras ves su casa.
Y de verdad, doy gracias. Tengo un pisisto pequeño, tengo mis caprichos y vale, a veces gasto más de lo que gano, pero bueno, así contribuyo al motor de la economía española y quien sabe, siempre queda el Camp Nou xD
Pero sé que cada cosa que tengo es total y absolutamente mía. Y que cada decisión que tomo a ciegas, la tomé yo, y si la cago es por mi culpa y de nadie más. No dependo de nadie, y lo que me jodería más: no dependo de un tío. Así que vale, no tendré pareja pero puedo estar segura de que el día de mañana, si la tengo es porque yo la elegí, y porque me complementa... No porque no puedo mantenerme sola.
Porque he conocido gente, que la estudio... Y no sé porqué están juntos. Porque se les ve en la cara el miedo a lo desconocido, y a la inseguridad de caminar solo. Porque se acostumbraron a tenerlo todo de otra persona.
No digo que no me da envidia, ver que hay parejas que se desviven por el otro y te lo dan absolutamente todo, pero soy demasiado orgullosa para permitir según qué.
Supongo que detesto demasiado a los tíos, como para permitir que me paguen las cosas. En fin.
Y hoy venía por la calle, canturreando camino a casa, que es como 10 veces más pequeña que la casa en la que pasé mis vacaciones (por cierto, que a la que arreglen el aire de MI habitación y pongan la piscina, me planteo mudarme y pedir el traslado a Madrid xD)... Pero pensaba mira, es mi pequeño cuchitril xD
Todo tiene un precio. Y quien regenta esa casa creo que paga también el suyo. Sí, tiene como que mucho más dinero que yo... Pero lo que el paga yo no creo que pudiera. Todo el mundo me decía que si estaba segura de dónde me estaba metiendo. Y yo que sé.... Pues a pesar de todo, esa es una persona normal, solo que el disfraz que lleva cuando sale a la calle no es el de secretaria, si no otro algo distinto. Y todo el mundo le juzga por él.
Sí, tendrá sus cosas buenas y divertidas. Pero solo salió con nosotros de fiesta una noche y me pregunto si a pesr de su imagen "cañera" no es alguien más sencillo. Nadie es lo que parece, en realidad. CAda vez que salimos a la calle, estamos proyectando una imagen a los demás, y suelen ver lo que queremos que vean de nosotros y nada más.
Creo que necesito unos días fuera más... La cabeza no para quieta.
No tengo ni idea de lo que quiero, y es un estrés. Y por eso últimamente estoy haciendo algunas estupideces sin control, que no son muy propias de mí. Puedo aplicarme refranes como "Segundas partes nunca fueron buenas".
Y me quedé pensando... ¿Qué estoy haciendo? Si recien me vine a mi piso, recién estoy mejorando de la azotea... ¿Qué necesidad de liarme otra vez en la misma mierda? No sé qué cojones estoy haciendo con mi vida, en serio.
Lo malo de la gente, es que es adictiva. Que te acostumbras a una persona, y lo dejas... Y luego recuerdas los buenos momentos y los malos también... Y empiezas a plantearte que no sabes qué quieres.
"Siejke..." Siempre me pasa lo mismo xD Y lo único que hago es sumar un mini punto de indignación al equipo de los Hombres. Y cada uno de esos hace que el próximo tenga que pagar por todos los anteriores xD
Me siento como Jack Sparrow en la película de Piratas... Cuando su brújula ya no señala nada, porque está perdido y no sabe lo que quiere. En serio. Es lo peor. Y me pregunto si a todo el mundo también le pasa =) Supongo que nos pasa a todos.
Por lo menos, sí que sé algunas cosas: lo que no quiero para nada. Por el momento me da que me voy a tener que contentar con eso... Que tal y como están las cosas, no es moco de pavo xD =)
Y me dedicaré a recordar todas y cada una de las risas que me eché en las vacaciones de este año xD Y las caras escandalizadas de la gente ^^
Jajajaja
A pesar de que mi chiste:
- Si pido una cocacola mediana... ¿Me darán una cocacola hobbit?
No triunfara demasiado... Eh, yo tengo gracia xD Quizás me puedo dedicar al Club de la Comedia xD
En fin. Se acabó por hoy.
*** Now Playing: Milky - Be my world
8/02/2007
No sin mis gatos

Qué decir… Que estoy a poco más de 24 horas de las vacaciones!
Yuppiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Yujuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
*** NOTA MENTAL: Reclamar que vengan a poner las cortinas en casa que me parece que se han olvidado de mí ¬¬
Pues sí, pues sí ^^
Estos días andaba un poco pocha, supongo que cosas de la gripe por aireacondicionaditis aguda, y es que es imposible escapar indemne al aire acondicionado.
Fui a ver la película de Pathfinder, cuyo título traducido es una basura: “El guía del desfiladero”, aunque bueno, la calidad de la traducción del título es directamente proporcional a la calidad del film. Podéis haceros una idea.
El caso es que en mis planes entraba estar 12 días de vacaciones visitando Madrid y Granada, pero no va a poder ser, y me tendré que conformar con Madrid únicamente.
Como he comentado en más de una ocasión, vivo con dos bolas peludas, que por cierto van camino al año y cinco meses (17 de agosto). El año pasado tuvimos momentos que podemos calificar de “jodidos”, porque Rei casi se muere.
La colonia de gatos que vive en el patio interior de la manzana dónde está piso de mis padres, cogió panleucopenia, una enfermedad felina muy fulminante. No afecta a los humanos, pero podemos ser portadores.
Un día en octubre del pasado año, fui de visita a casa, y cogí un gatito para jugar. Mi madre me estaba contando que se les habían muerto tres… después de cenar me volví a casa como si tal cosa, con salvedad de que no volvía “sola” y me llevé el virus encima.
Tres días más tarde, Rei estaba en el suelo tirado, con vómitos. Primero pensé que sería cosa de hambre, o de pelos. Pero conforme inspeccionaba la casa, vi que la comida estaba intacta, igual que el agua, y había más marcas en el suelo.
Eran las seis de la mañana, llamo al veterinario de urgencias (lo primero que hice al mudarme, fue inspeccionar el barrio, y localizar médicos para toda la familia), me dice que no me preocupe y que pase más tarde que igual no es nada… Me dice que si voy a esa hora me cobrarán el servicio más caro…
Cojo a Rei y lo meto en un bolso y me lo llevo. A tomar por culo el dinero. Ya comeré pipas si hace falta.
Y a dios gracias que lo llevé.
Lo tuve que dejar solito, se lo veía pocho, falto de fuerzas y medio ido. Le hacen una analítica que pago religiosamente, y cuando llamo a las diez me dicen que tienen que analizarlo más pero que es posible que tenga algún tipo de virus.
Comenzó sin yo saberlo lo que sería la rutina diaria de los próximos 10 días de mi vida. Taxi para arriba, taxi para abajo.
Salí del trabajo a las tres, cogí un taxi corriendo. Suerte que mi edificio es importante y tenemos parada delante. Siempre hay uno libre (salvo excepciones por la Ley de Murphy). Llego al veterinario y me dicen lo que hay. Que tiene apenas trescientos glóbulos blancos, cuando lo normal en un gato sano cinco mil. Que tiene mucha fiebre, aunque intentan bajárselas con inyectables y que casi al 80% tiene panleucopenia.
Intentan confirmar la edad de Rei conmigo, y sí, tiene 7 meses porque nació el 17 de marzo de 2006. Me preguntan si tengo más gatos y si han estado en contacto. Se ve que la enfermedad se propaga fácilmente. Y dejo a Rei ingresado.
Fueron días muy duros. Aemon le extrañaba muchísimo, y era muy raro estar en casa solos los dos. Yo estaba en el trabajo pensando siempre, y si no lo supera… Cada mediodía salía corriendo, cogía un taxi y me plantaba en la clínica, le hacía mimos, “jugaba” con él, le hablaba y me volvía al trabajo comiendo un triste bocadillo.
Lo mismo hacía cada noche al salir. Así durante diez días.
Y a la semana cayó Aemon también, pero él solo tenía llagas en la boca y se curó antes. Por lo que sea, resistió mejor la enfermedad.
La casa estaba tremendamente vacía.
Después de diez días de penurias volvimos los tres a casa juntitos. Tuve que desinfectarlo todo, tirar su vajilla vieja, la cajita de la arena y cualquier cosa que pudiera estar muy llena de virus.
Además aprendí a hacer de enfermera para gatos, y a darles su medicamento. Les cambié la comida y ya solo comían Royal Canin. Si puedo gastarme pasta en restaurantes, puedo gastármela en que tengan una buena dieta.
La primera noche, Rei se durmió en mi cabeza. Estaba tan flaquito, y respiraba tan bajito que no podía dormirme, porque tenía pánico a despertarme y que se hubiera muerto.
Pero aguantó como un campeón.
A veces cuando cuento lo que nos pasó, y que fui todos los días a verle, incluso los domingos, y si me dejaban, dos veces al día, para darle mimos, y animarlo y darle de comer; me dicen que es solo un animal, que los gatos son solitarios, y que no se dan cuenta.
Pero no es verdad: sí que lo notan. Notan el cariño, como las personas. Notan que les cuidas y que no les has abandonado en un sitio extraño. Notan que no les has castigado. Y supongo que quizás tienen más energías para tirar adelante.
La enfermedad es como una ruleta rusa, y mira, tuvimos suerte. Salimos adelante.
Ahora que es agosto, ya está recuperado del todo. Vuelve a pesar sus cuatro quilitos, tiene el pelo brillante y juega muchísimo. Ronronea cada vez que lo tocas, y no se separa de ti en todo el rato =)
Ya no salta, por eso, pero quizás más adelante se anime y lo haga.
Y justo cuando me iba a ir de vacaciones, en el patio de mis padres ha habido un rebrote… Así que no puedo dejarlos en mi casa al cuidado de mi madre, porque ella será portadora. De hecho, no puedo ver a mis padres en 20 días.
Había pocas alternativas a mis viajes: o no me iba, o me iba dos días sólo, o me los llevaba.
Un amigo se ofreció a que me quedara en su casa, pero es alérgico a los gatos. Otro compañero del trabajo, me adoptaba en casa con su novia, pero tiene dos gatos…
Al final, un buen samaritano nos adopta a los tres ^^ Y nos vamos casi una semana a Madrid =)
Yupiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Sí, porque los “animalitos” son como los niños, no puedes dejarlos abandonados =) Igual que no se te ocurriría dejar a un bebé solo una semana, no puedes dejar solo una semana a tu gato. Aunque tuviera comida y comodidades, se sentirá solo.
Afortunadamente, podemos irnos los tres de vacaciones ^^
A ver qué tal se portan. Tengo que hacer dos maletas xD
Supongo que les llevaré una mantita de casa, sus juguetes y tal, para que no se sientan tan fuera de lugar =) Ah, y la cartilla de vacunas.
Qué cosas… Veremos qué tal la experiencia ^^
Resulta que él también tiene gatos y una chihuahua xD Eso va a resultar un zoo xD ^^
Tengo que llamar a Iberia para pedir permiso para subir a Rei y Aemon en cabina =) Si se portan bien, sabré que puedo viajar más con ellos ^^




