8/17/2007

"Te voy a contar un secreto"

Es la peor frase que te pueden decir.

Los humanos somos cotillas por naturaleza, y a pesar de lo que dicen de las mujeres, tengo amigos que son más marujos si cabe. En especial conozco a dos, que si quiero saber las últimas novedades en el grupo, ellos conocen abolutamente todos los detalles al dedillo (aun no sé cómo xD).

Si a eso le unes que la información es poder (toda, porque nunca sabes la utilidad que le puedes dar a un chismorreo), se entiende que todos tengamos la parabólica puesta.

No obstante, hay muchas veces que lo peor que alguien puede hacer contigo es contarte un secreto.

La mayoría de gente, no sabe guardarlos, y quizás los únicos que tomas en serio son los que conllevan amistad o lealtad. De hecho, los laborales no cuentan mucho, están al alcance del mejor postor.

De todos los secretos que me han contado en la vida, que guarde aun y que sé que me moriré con ellos, solo hay dos, y aunque uno es de mi primer ex, lo guardo por respeto porque es algo importante para él. El resto, siempre los he comentado con alguien. Algunos por cotillear, y otros porque pesaban demasiado para mí sola.

Entonces buscaba algún amigo o amiga, con quien conversar al respecto.

Pero los peores secretos, son los que ante empiezan con el siguiente discurso:

"Te tengo que contar uan cosa, pero sólo si me prometes que no vas a contársela a nadie, y sobretodo, no quiero que te enfades, ni conmigo ni con nadie, y tendrás que hacer ver que no sabes nada".

Así que la curiosidad te puede y aceptas. Eso, sin olvidar que sabes que la otra persona necesita explicarte algo, porque no quiere tener eso sobre su conciencia.

Y acabas enterándote de algo que justo, justo, cuando te lo han dicho, deseas no haber sabido nunca.

Por allá por febrero, cuando paso lo de mi ex mejor amigo, realmente no lo comentaba con adie, y prefería callármelo para mí, pero andando las semanas esa mierda me mocrroía por dentro, y empecé a hablar con gente que era poco allegada.

Tenía algunos amigos en Madrid que me notaban rara y me preguntaban, pero lo único que podía decirles a pesar de la insistencia es que era mejor que no supieran nada, porque por más que me prometieran el oro y el moro, era algo tan inverosímil que hubieran tenido que contarlo. Y preferí tragar sola.

Pero bueno, con el tiempo todo se diluye, y en el fondo, aunque muchas veces te duela saber las cosas que te cuentan en un "secreto", es mejor eso, que vivir en la felicidad de la ignorancia.

A fin de cuentas, a nadie le gusta que le tomen el pelo xD =)

Reconozco que las últimas veces, me ha costado bastante mantener el tipo y no explotar en un ataque de furia berserker, pero creo que controlar mi genio puede ser un ejercicio provechoso para el futuro ^^

2 comentarios:

ChusZ dijo...

Los secretos de verdad, son los que no se cuentan.

Alfonso Alejandro dijo...

Ysondra tienes más razón que un santo. Voto por que los secretos sean eso, secretos; y que "El silencio es el único amigo que jamás traiciona".