8/17/2007

"Te voy a contar un secreto"

Es la peor frase que te pueden decir.

Los humanos somos cotillas por naturaleza, y a pesar de lo que dicen de las mujeres, tengo amigos que son más marujos si cabe. En especial conozco a dos, que si quiero saber las últimas novedades en el grupo, ellos conocen abolutamente todos los detalles al dedillo (aun no sé cómo xD).

Si a eso le unes que la información es poder (toda, porque nunca sabes la utilidad que le puedes dar a un chismorreo), se entiende que todos tengamos la parabólica puesta.

No obstante, hay muchas veces que lo peor que alguien puede hacer contigo es contarte un secreto.

La mayoría de gente, no sabe guardarlos, y quizás los únicos que tomas en serio son los que conllevan amistad o lealtad. De hecho, los laborales no cuentan mucho, están al alcance del mejor postor.

De todos los secretos que me han contado en la vida, que guarde aun y que sé que me moriré con ellos, solo hay dos, y aunque uno es de mi primer ex, lo guardo por respeto porque es algo importante para él. El resto, siempre los he comentado con alguien. Algunos por cotillear, y otros porque pesaban demasiado para mí sola.

Entonces buscaba algún amigo o amiga, con quien conversar al respecto.

Pero los peores secretos, son los que ante empiezan con el siguiente discurso:

"Te tengo que contar uan cosa, pero sólo si me prometes que no vas a contársela a nadie, y sobretodo, no quiero que te enfades, ni conmigo ni con nadie, y tendrás que hacer ver que no sabes nada".

Así que la curiosidad te puede y aceptas. Eso, sin olvidar que sabes que la otra persona necesita explicarte algo, porque no quiere tener eso sobre su conciencia.

Y acabas enterándote de algo que justo, justo, cuando te lo han dicho, deseas no haber sabido nunca.

Por allá por febrero, cuando paso lo de mi ex mejor amigo, realmente no lo comentaba con adie, y prefería callármelo para mí, pero andando las semanas esa mierda me mocrroía por dentro, y empecé a hablar con gente que era poco allegada.

Tenía algunos amigos en Madrid que me notaban rara y me preguntaban, pero lo único que podía decirles a pesar de la insistencia es que era mejor que no supieran nada, porque por más que me prometieran el oro y el moro, era algo tan inverosímil que hubieran tenido que contarlo. Y preferí tragar sola.

Pero bueno, con el tiempo todo se diluye, y en el fondo, aunque muchas veces te duela saber las cosas que te cuentan en un "secreto", es mejor eso, que vivir en la felicidad de la ignorancia.

A fin de cuentas, a nadie le gusta que le tomen el pelo xD =)

Reconozco que las últimas veces, me ha costado bastante mantener el tipo y no explotar en un ataque de furia berserker, pero creo que controlar mi genio puede ser un ejercicio provechoso para el futuro ^^

8/16/2007

La Brújula de Jack

*** Now Playing: Live - Our love is like water

Ya estoy de vuelta de unas pequeñas vacaciones en Madrid.

La verdad es que me lo he pasado en grande, y aunque Dereck y Ariakkas no lo sepan, me ha hecho mucha ilusión estar unos días fuera con los amigos, porque en Barcelona pocas veces hago eso, y muchas veces cuando les oigo hablar de sus aventuritas en familia, me producen una cierta envidia (in)sana xD =)

Muy a mi pesar, tuve que dejar a mis mishas en casa. Iberia solo permite un gato por persona en cabina, pero se han portado muy bien ^^ Cuando volví hasta habían cazado una cucaracha. Mis pequeños campeones ¬¬ Asco de bichos. A ver si un día alquilo "El cuchitril de Joe" y les pillo más cariño a esas cosas de quitina ¬¬

En fin.

Estoy aprovechando estos días a matar el aburrimiento como se puede: No es que eche de menos el trabajo, pero bueno, es algo que me entretiene diez horas al día, y me pagan por ello. Más no se le puede pedir xD Así que me fui con mi madre al Ikea, que tenía ganas de comprarse unas cosas para casa, y de paso adquirí unas lamparas con forma de mariquita verde para el salón, y una manta con forma de dragón.

Todo muy adulto, claro. Me pregunto si es malo llegar a los treinta con estas costumbres encima. No es que m eimporte mucho, la casa de cada uno e sun refugio al que llegas y te quedas tan feliz... Pero como siempre, padezco mis ataques nocturnos. Sí, esos que me hacen dar vueltas en la cama porque no puedo dormir.

A veces hablo con amig@s, y siempre llego a la misma conclusión: no tengo ni idea de lo que quiero... Así que como no sé lo que busco, no puedo encontrarlo. A veces me pregunto si no se me acaba el tiempo. Y no dejo de escuchar esa vocecita en la cabeza que dice que nada es para sieempre, y que orqué no disfrutar del momento y mañana ya veremos. Si alguna vez pudiera no pensar en mañana, cada día... Sería más fácil.

No sé la cantidad de cosas que descarto hacer, porque detrás de cada una de ellas veo las consecuencias. Sí, supongo que más que loca, estoy demasiado cuerda. Pero bueno, quizás eso también es un tipo de demencia xD

Tengo esa sensación encima...

Qué le vas a hacer. Quizás es uno de esos días que no sé con quien hablar, así que escribo.

No me quejo de mi vida más que los demás xD =) Estoy contenta con ella por lo general, y lo único que me falta, es lo que el dinero no puede comprar... O lo que por lo menos, es bueno conseguir por mérito propio. Porque no nos engañemos, el dinero lo compra absolutamente todo. La única cuestión es el precio.

Una vez tuve un amigo escandalizadísimo. Me preguntó si me acostaría con alguien por un millón de pesetas (6000 euros). Pues por lo menos, me lo pensaría muy en serio. Qué quieres que te diga. Soy muchas cosas, pero no hipócrita. Iba a poner que no soy mentirosa, pero eso en sí mismo ya es una mentira xD Todos mentimos muchas veces para conseguir lo que queremos. Supongo que la diferencia es que al menos yo no me engaño (aunque tenga que engañar a los demás xD).

En fin, sí, contenta con mi vida.

Últimamente he conocido chicas, lo cual es todo un adelanto, porque normalmente no las soporto, pero he visto que a algunas vale la pena conocerlas y escucharlas, y aprendes mucho de ellas, aunque quizás no se dan cuenta de que te enseñan mientras te hablan mientras ves su casa.

Y de verdad, doy gracias. Tengo un pisisto pequeño, tengo mis caprichos y vale, a veces gasto más de lo que gano, pero bueno, así contribuyo al motor de la economía española y quien sabe, siempre queda el Camp Nou xD

Pero sé que cada cosa que tengo es total y absolutamente mía. Y que cada decisión que tomo a ciegas, la tomé yo, y si la cago es por mi culpa y de nadie más. No dependo de nadie, y lo que me jodería más: no dependo de un tío. Así que vale, no tendré pareja pero puedo estar segura de que el día de mañana, si la tengo es porque yo la elegí, y porque me complementa... No porque no puedo mantenerme sola.

Porque he conocido gente, que la estudio... Y no sé porqué están juntos. Porque se les ve en la cara el miedo a lo desconocido, y a la inseguridad de caminar solo. Porque se acostumbraron a tenerlo todo de otra persona.

No digo que no me da envidia, ver que hay parejas que se desviven por el otro y te lo dan absolutamente todo, pero soy demasiado orgullosa para permitir según qué.

Supongo que detesto demasiado a los tíos, como para permitir que me paguen las cosas. En fin.

Y hoy venía por la calle, canturreando camino a casa, que es como 10 veces más pequeña que la casa en la que pasé mis vacaciones (por cierto, que a la que arreglen el aire de MI habitación y pongan la piscina, me planteo mudarme y pedir el traslado a Madrid xD)... Pero pensaba mira, es mi pequeño cuchitril xD

Todo tiene un precio. Y quien regenta esa casa creo que paga también el suyo. Sí, tiene como que mucho más dinero que yo... Pero lo que el paga yo no creo que pudiera. Todo el mundo me decía que si estaba segura de dónde me estaba metiendo. Y yo que sé.... Pues a pesar de todo, esa es una persona normal, solo que el disfraz que lleva cuando sale a la calle no es el de secretaria, si no otro algo distinto. Y todo el mundo le juzga por él.

Sí, tendrá sus cosas buenas y divertidas. Pero solo salió con nosotros de fiesta una noche y me pregunto si a pesr de su imagen "cañera" no es alguien más sencillo. Nadie es lo que parece, en realidad. CAda vez que salimos a la calle, estamos proyectando una imagen a los demás, y suelen ver lo que queremos que vean de nosotros y nada más.

Creo que necesito unos días fuera más... La cabeza no para quieta.

No tengo ni idea de lo que quiero, y es un estrés. Y por eso últimamente estoy haciendo algunas estupideces sin control, que no son muy propias de mí. Puedo aplicarme refranes como "Segundas partes nunca fueron buenas".

Y me quedé pensando... ¿Qué estoy haciendo? Si recien me vine a mi piso, recién estoy mejorando de la azotea... ¿Qué necesidad de liarme otra vez en la misma mierda? No sé qué cojones estoy haciendo con mi vida, en serio.

Lo malo de la gente, es que es adictiva. Que te acostumbras a una persona, y lo dejas... Y luego recuerdas los buenos momentos y los malos también... Y empiezas a plantearte que no sabes qué quieres.

"Siejke..." Siempre me pasa lo mismo xD Y lo único que hago es sumar un mini punto de indignación al equipo de los Hombres. Y cada uno de esos hace que el próximo tenga que pagar por todos los anteriores xD

Me siento como Jack Sparrow en la película de Piratas... Cuando su brújula ya no señala nada, porque está perdido y no sabe lo que quiere. En serio. Es lo peor. Y me pregunto si a todo el mundo también le pasa =) Supongo que nos pasa a todos.

Por lo menos, sí que sé algunas cosas: lo que no quiero para nada. Por el momento me da que me voy a tener que contentar con eso... Que tal y como están las cosas, no es moco de pavo xD =)

Y me dedicaré a recordar todas y cada una de las risas que me eché en las vacaciones de este año xD Y las caras escandalizadas de la gente ^^

Jajajaja

A pesar de que mi chiste:

- Si pido una cocacola mediana... ¿Me darán una cocacola hobbit?

No triunfara demasiado... Eh, yo tengo gracia xD Quizás me puedo dedicar al Club de la Comedia xD

En fin. Se acabó por hoy.

*** Now Playing: Milky - Be my world

8/02/2007

No sin mis gatos



Bueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeno, bueno, bueno…

Qué decir… Que estoy a poco más de 24 horas de las vacaciones!

Yuppiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Yujuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


*** NOTA MENTAL: Reclamar que vengan a poner las cortinas en casa que me parece que se han olvidado de mí ¬¬


Pues sí, pues sí ^^

Estos días andaba un poco pocha, supongo que cosas de la gripe por aireacondicionaditis aguda, y es que es imposible escapar indemne al aire acondicionado.

Fui a ver la película de Pathfinder, cuyo título traducido es una basura: “El guía del desfiladero”, aunque bueno, la calidad de la traducción del título es directamente proporcional a la calidad del film. Podéis haceros una idea.

El caso es que en mis planes entraba estar 12 días de vacaciones visitando Madrid y Granada, pero no va a poder ser, y me tendré que conformar con Madrid únicamente.

Como he comentado en más de una ocasión, vivo con dos bolas peludas, que por cierto van camino al año y cinco meses (17 de agosto). El año pasado tuvimos momentos que podemos calificar de “jodidos”, porque Rei casi se muere.

La colonia de gatos que vive en el patio interior de la manzana dónde está piso de mis padres, cogió panleucopenia, una enfermedad felina muy fulminante. No afecta a los humanos, pero podemos ser portadores.

Un día en octubre del pasado año, fui de visita a casa, y cogí un gatito para jugar. Mi madre me estaba contando que se les habían muerto tres… después de cenar me volví a casa como si tal cosa, con salvedad de que no volvía “sola” y me llevé el virus encima.

Tres días más tarde, Rei estaba en el suelo tirado, con vómitos. Primero pensé que sería cosa de hambre, o de pelos. Pero conforme inspeccionaba la casa, vi que la comida estaba intacta, igual que el agua, y había más marcas en el suelo.

Eran las seis de la mañana, llamo al veterinario de urgencias (lo primero que hice al mudarme, fue inspeccionar el barrio, y localizar médicos para toda la familia), me dice que no me preocupe y que pase más tarde que igual no es nada… Me dice que si voy a esa hora me cobrarán el servicio más caro…

Cojo a Rei y lo meto en un bolso y me lo llevo. A tomar por culo el dinero. Ya comeré pipas si hace falta.

Y a dios gracias que lo llevé.

Lo tuve que dejar solito, se lo veía pocho, falto de fuerzas y medio ido. Le hacen una analítica que pago religiosamente, y cuando llamo a las diez me dicen que tienen que analizarlo más pero que es posible que tenga algún tipo de virus.

Comenzó sin yo saberlo lo que sería la rutina diaria de los próximos 10 días de mi vida. Taxi para arriba, taxi para abajo.

Salí del trabajo a las tres, cogí un taxi corriendo. Suerte que mi edificio es importante y tenemos parada delante. Siempre hay uno libre (salvo excepciones por la Ley de Murphy). Llego al veterinario y me dicen lo que hay. Que tiene apenas trescientos glóbulos blancos, cuando lo normal en un gato sano cinco mil. Que tiene mucha fiebre, aunque intentan bajárselas con inyectables y que casi al 80% tiene panleucopenia.

Intentan confirmar la edad de Rei conmigo, y sí, tiene 7 meses porque nació el 17 de marzo de 2006. Me preguntan si tengo más gatos y si han estado en contacto. Se ve que la enfermedad se propaga fácilmente. Y dejo a Rei ingresado.

Fueron días muy duros. Aemon le extrañaba muchísimo, y era muy raro estar en casa solos los dos. Yo estaba en el trabajo pensando siempre, y si no lo supera… Cada mediodía salía corriendo, cogía un taxi y me plantaba en la clínica, le hacía mimos, “jugaba” con él, le hablaba y me volvía al trabajo comiendo un triste bocadillo.

Lo mismo hacía cada noche al salir. Así durante diez días.

Y a la semana cayó Aemon también, pero él solo tenía llagas en la boca y se curó antes. Por lo que sea, resistió mejor la enfermedad.

La casa estaba tremendamente vacía.

Después de diez días de penurias volvimos los tres a casa juntitos. Tuve que desinfectarlo todo, tirar su vajilla vieja, la cajita de la arena y cualquier cosa que pudiera estar muy llena de virus.

Además aprendí a hacer de enfermera para gatos, y a darles su medicamento. Les cambié la comida y ya solo comían Royal Canin. Si puedo gastarme pasta en restaurantes, puedo gastármela en que tengan una buena dieta.

La primera noche, Rei se durmió en mi cabeza. Estaba tan flaquito, y respiraba tan bajito que no podía dormirme, porque tenía pánico a despertarme y que se hubiera muerto.

Pero aguantó como un campeón.

A veces cuando cuento lo que nos pasó, y que fui todos los días a verle, incluso los domingos, y si me dejaban, dos veces al día, para darle mimos, y animarlo y darle de comer; me dicen que es solo un animal, que los gatos son solitarios, y que no se dan cuenta.

Pero no es verdad: sí que lo notan. Notan el cariño, como las personas. Notan que les cuidas y que no les has abandonado en un sitio extraño. Notan que no les has castigado. Y supongo que quizás tienen más energías para tirar adelante.

La enfermedad es como una ruleta rusa, y mira, tuvimos suerte. Salimos adelante.

Ahora que es agosto, ya está recuperado del todo. Vuelve a pesar sus cuatro quilitos, tiene el pelo brillante y juega muchísimo. Ronronea cada vez que lo tocas, y no se separa de ti en todo el rato =)

Ya no salta, por eso, pero quizás más adelante se anime y lo haga.

Y justo cuando me iba a ir de vacaciones, en el patio de mis padres ha habido un rebrote… Así que no puedo dejarlos en mi casa al cuidado de mi madre, porque ella será portadora. De hecho, no puedo ver a mis padres en 20 días.

Había pocas alternativas a mis viajes: o no me iba, o me iba dos días sólo, o me los llevaba.

Un amigo se ofreció a que me quedara en su casa, pero es alérgico a los gatos. Otro compañero del trabajo, me adoptaba en casa con su novia, pero tiene dos gatos…

Al final, un buen samaritano nos adopta a los tres ^^ Y nos vamos casi una semana a Madrid =)

Yupiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Sí, porque los “animalitos” son como los niños, no puedes dejarlos abandonados =) Igual que no se te ocurriría dejar a un bebé solo una semana, no puedes dejar solo una semana a tu gato. Aunque tuviera comida y comodidades, se sentirá solo.

Afortunadamente, podemos irnos los tres de vacaciones ^^

A ver qué tal se portan. Tengo que hacer dos maletas xD

Supongo que les llevaré una mantita de casa, sus juguetes y tal, para que no se sientan tan fuera de lugar =) Ah, y la cartilla de vacunas.

Qué cosas… Veremos qué tal la experiencia ^^

Resulta que él también tiene gatos y una chihuahua xD Eso va a resultar un zoo xD ^^

Tengo que llamar a Iberia para pedir permiso para subir a Rei y Aemon en cabina =) Si se portan bien, sabré que puedo viajar más con ellos ^^
Ya pondré una foto de mis mishas cuando tenga una decente y que no sea de móvil xD =_

7/27/2007

Cantos de sirena



A veces pienso (¡oh dios mío! ¡no! ¡que alguien la detenga!), que escribimos y publicamos nuestras inquietudes en un blog y que es como el canto de una sirena.

En el fondo siempre esperas que a la vez que te desfogas, o expresas tus opiniones e ideas, alguien afín te lea, que te descubra… Y entonces te das cuenta de que no eres tan único, no estás tan solo y que hay gente que está igual de loca que tú (o peor que tú, lo cual, no deja de ser un consuelo xD =P).

Sí, en muchas ocasiones escribes pletórico, lleno de alegría, o para compartir una vivencia o una simple información… Pero también hay días en los que escribes esperando (aunque no “esperes”) una respuesta, una palabra, algo que te reconforte.

Porque hay algo de mágico en todo esto, y es muy agradable saber que hay personas dispuestas a escucharte y a prestarte apoyo a pesar de la distancia o de ser desconocidos.

Todos nos “rallamos” en ocasiones (yo ya no tengo sitio para rallarme, porque estoy completamente garabateada xD).

Un blog también es como un mensaje lanzado al vacío que espera azarosamente encontrar un repetidor en la infinidad de internet, y con ella a veces llega el júbilo al recibir una respuesta desde esa lejanía.

Es un diario de bitácora, a veces también es una caja de Pandora… O una cápsula del tiempo.

Alguien me dijo ayer: “no eres la persona más rara del mundo”.

Qué alegría de tener una confirmación externa de la noticia xD =) (Aunque probablemente fue un vil engaño, para que me contentara xD Jajajajaja ^^).


*** Off Topic:

Ojojojojo espero impaciente el cobro de los incentivos. Tengo que bajar a abrir la cuenta de ahorro xD ^^

Estoy cotilleando los apuntes sobre cultura, sociedad, genero y familia en Asia Oriental. Muy interesante ^^ Aprovecharé que en Barcelona tenemos el fondo bibliográfico de la Vicens Vives, y que está plagado de tomos y tomos y tomos de información sobre Asia ^^

Total... Está al lado de la playa xD ^^

Unexpected

(c) Hyung Tae Kim - Magna Carta


Te vi un punto, y flotando ante mis ojos
la imagen de tus ojos se quedó,
como la mancha oscura orlada en fuego
que flota y ciega si se mira al sol.

Adondequiera que la vista clavo
torno a ver sus pupilas llamear,
mas no te encuentro a ti; que es tu mirada
unos ojos, los tuyos; nada más.

De mi alcoba en el ángulo los miro
desasidos fantásticos lucir.
Cuando duermo los siento que se ciernen
de par en par abiertos sobre mí.

Yo sé que hay fuegos fatuos que en la noche
llevan al caminante a perecer;
yo me siento arrastrado por tus ojos,
pero a dónde me arrastran no lo sé.

Gustavo Adolfo Becquer

7/26/2007

En honor a la verdad

Ilustración perteneciente al ábum: Yellow Palette


Rosa, mi amiga, la única chica con la que me veo con asiduidad y que conocí gracias al foro de Asshai, se va a China la semana que viene.

El día dos de agosto, despega en pos de ese país desconocido (jolín parece el título de la peli aquella de Star Trek xD).

Sí, allí se va ella con su miedo a volar, y aquí me quedo yo en mi casa, en Barcelona.

Y no, no me quedo porque no tuviera dinero para comprar el billete y vivir a la aventura, porque lo podría haber tenido. No tengo el billete porque en el momento, así de sopetón, me dio miedo irme de aquí.

Esa es la verdad.

La idea, a bocajarro a priori me gustó, y en un momento de euforia hubiera corrido a comprar el billete, pero en mi casa sola, tuve un súbito momento de lucidez y pensé qué narices estaba haciendo.

Porque sinceramente creía que en un mes y medio no se podía preparar un viaje a China.

Porque yo tengo que tenerlo todo preparado, todo programado, todo previsto, planes alternativos, y pensar e las rutas y los hoteles, y los planos, y la comida, y el traductor y… Y tanto pensamiento me abrumó, me acojoné y de resultas de ello, aquí me quedo sin ir a China.

Básicamente, por imbécil (resumiendo).

Y preferí ponerme el aire acondicionado, y comprar la tele.

O sea: por imbécil.

Todo eso me dio mucho que pensar… Así que dejo esto escrito, para recordar la sensación y que no se repita en el futuro. Porque ahora me corroe la certeza de saber que soy idiota, y lo que es peor: una idiota envidiosa xD ¬¬

Y vale, sí, puedo mentir al mundo, pero a mí no me puedo mentir.

Así que solo me queda animar a Rosa, a que saque muchas fotos, y me cuente sus correrías por ese país lejano, que dibuje algo en el cuaderno que le he regalado e intente imaginarlo todo con sus descripciones.

Le prometí que a los próximos si me apuntaré =) Porque es muy probable que viajar sea como una droga placentera, y una vez o pruebas ya no puedes (ni quieres) dejarlo xD =)

ROSA! Dibuja mucho! Pásalo muy bien! Saca muchas fotos!


Buen viaje! *^-^*

(Tengo el día escritor, a lo que se ve xD)

Si me odias, es porque no me conoces

Cersei Lannister - Autor: Desconocido

No hay nada como leer, para descubrir cosas nuevas, y ampliar horizontes.

Hace poco leí también en un libro o comic esa frase, y me gustó muchísimo.

Sé perfectamente que debido a mi mala racha de los pasados meses, mi comportamiento caótico, mi mal humor, y un montón de lindezas más, bastante gente tiene que pensar que soy una imbécil, una perra, una capulla, una cabrona y supongo que más apelativos que ahora mismo no me vienen al momento.

Hombre, que lo piensen algunas personas me molesta, claro. Pero bueno, yo sé como soy, y los que me conocen bien también lo saben. El resto… Es historia como se suele decir.

Probablemente alguien podría decir “Si me odias, es porque no me conoces, si no me detestarías más todavía” xD =) Cosa que bueno, también podría ser cierta, jajajajaja.

Qué sería de la vida sin humor…

Sería seria (toma juego chorra de palabras xD estoy fatal de lo mío ¬¬’)

No sé si tengo un carácter difícil. Probablemente no es más difícil que el de la mayoría. Prefiero decir que soy una persona con gran autoestima, una valoración muy buena de sí misma y poseedora de una gran determinación.

Ayer tuve una tarde de lo más completa, todo gracias a que vinieron a limpiar las moquetas de la oficina.

Anduve atando cabos sueltos.

Después de pelearme con los montadores de Ikea que no montaron en su día el mobiliario, quejarme cuatro veces de ellos, provocarle un ataque de estrés a unos cuantos operadores, y poner un fax, conseguí que me devolvieran mis 116.- €.
Y más les valía devolvérmelo.
Porque es mi dinero, y mi tiempo y mi esfuerzo me cuesta conseguirlo, como para que cuatro mindunguis hagan mal su trabajo y no me recompensen.

Probablemente muchas de esas personas se unieron al club de “Por un Mundo sin Ysondras” xD Pero eh, el que no lucha por lo que quiere está condenado a lo que le den. Así van los perdedores, por la vida pasando de todo. Pero si reclamas lo tuyo… Se lía la de San Quintín.

Después de una hora y media de espera, y unos cuantos capítulos de “Casa Atreides” leídos, me volvía a Barcelona con mi dinero en la cuenta, de dónde no tendría que haber salido…

Y me fui al centro a recoger mi super-chachi-guay-de-la-muerte escoba eléctrica (porque qué es una bruja sin su escoba xD), cortesía de un vale 15% del importe gastado en Bazar el Regalo, de regalo en artículos.

No más bolas de pelo de gato rodando a sus anchas por mi suelo ¬¬

Y por el camino no pude evitar pasar por el Happy Books… Con la grata sorpresa de encontrarme dos libros que me faltaban a un euro y medio la unidad xD (“La Puerta del Caos” 2 y 3, porque tenía ya el uno, y ahora están todos en la misma edición). Resistí la tentación de comprar “Casa Harkonnen” (cosa que haré el domingo en el San Antonio).

Volviendo a casa me di cuenta que me había olvidado de comprar la arena para gatos. Me voy al supermercado.

Iba yo tan campante y feliz como una lombriz. Estilo playero… Camiseta de tirantes, sandalias de tiras, pañuelo estilo diadema en la cabeza, minifalda tejana y bolso naranja chillón.

Sí, iba yo tan tranquila y pletórica, con mi cerebro degustando música emitida por Flaix FM. Qué sería de la vida sin música…

Y así, paso por la puerta de cristal que se abre ante mí, atravieso la valla de acceso al recinto, canturreando por lo bajini… Hasta que llegó el segurata de turno a joderme la marrana o a intentarlo.

Oigo algo a lo lejos que me llama (no era un fantasma, juas, en el sentido filosófico de la palabra). Y una voz masculina (por poco tiempo, por eso), dice “Tiene que dejar su mochila en las taquillas”.

Y yo me lo miro de arriba abajo. Porque estas cosas me tocan mucho la moral. Y le contesto rotundamente que no, y le indico que lo que yo llevo no es una mochila, es un bolso.

Así que ni corto ni perezoso, me dice que con “eso” no podía entrar.

Como mujer de nacimiento y bruja por definición, empezaba a notar como me sulfuraba por segundos y la temperatura subía a mi alrededor. No descarto que generara algún tipo de campo de fuerza destructora en el camino. Pero me estaba brotando la urticaria y mi molestia crecía por momentos…

Le repito que no pienso dejar mi bolso ahí, y que llevo encima mis llaves, mi cartera y mis cosas. Y me dice…

- Pues a ver qué hacemos
- Pues no sé usted, pero yo, entrar a comprar con MI bolso.
- No puede pasar con eso.

Y creo que ayer pude entender al Balrog y su mosqueo monumental cuando Gandalf le dijo “¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡No puedes pasar!!!!!!!!!!!!!” Y yo también entré en modo berserker. Muy a mi pesar exploté. Y dejé al hombre patidifuso, cuando le dije “¿Y qué quiere que haga? ¿Qué me guarde las cosas en las bragas?”. A estas alturas cuatro personas miraban el numerito.

Le recuerdo que soy cliente habitual de la tienda y le pregunto si es la forma que tienen de tratar a sus clientes, en cuyo caso, les devuelvo la tarjeta y me voy a otro establecimiento.

Cojo, me giro y entro a comprar… Pero en esas pienso… Qué carajo.

Me vuelvo a girar, me encamino cual furia y pregunto por la encargada, y en cuanto aparece le digo:

- Antes de nada, quiero que mire a este señor que llevo al lado (otro cliente), y se fije en el tamaño de su maleta, en el tamaño de la maleta que lleva aquel otro, y la mochila de viaje que lleva a la espalda el chico que paga en caja. Y ahora mire mi bolso, que su guardia ha querido que dejara en la taquilla.

La mujer se excuso, bizqueó los ojos y dijo que no le hiciera ningún caso. Supongo que ha tenido más numeritos de éstos.

Me vuelvo a mis compras, estaba tan ofuscada que olvidé lo que iba a buscar y tuve que bajar tres veces al súper. Y en camino aparece de nuevo el guardia, y aunque sonara prepotente, porque me había tocado las pelotas, le dije que mañana ya le iban a explicar la diferencia entre bolso y mochila.

A veces me pregunto qué mierda tienen las empresas, clientes o ladrones.

Esto también me pasó en Fnac una vez. Iba con un libro (en inglés y de importación, de esos que en la puta vida tendrán a la venta, muy a nuestro pesar). Y el guardia me dice que le tenía que poner una etiqueta a mi libro.

Y mira, en mi libro ni escribes, ni pones pegatinas ni nada. Me indica que no puedo entrar con libros en la mano. Lo miro y guardo mi libro en el bolso y le digo: “Pues ya no está en la mano, y ahora puedo pasar. Evidentemente les puse una hoja de reclamación.

Vamos a ver, las tiendas cuando entra alguien, en serio, tratan a sus clientes como ladrones en potencia. Me dice el de seguridad que como es un artículo que se vende en la tienda no lo puedo pasar. Y le digo ah, entonces si voy ahí en frente, a Zara, con la chaqueta en la mano, ¿la tengo que dejar en consigna porque venden chaquetas? ¿Me tengo que desnudar, porque venden ropa?

Y se quedó sin argumentos.

Odio la gente simple.

¡Pero es que es ridículo! Si entro en un Mediamarkt, ¿tendré que dejar el móvil en la taquilla? ¿Verdad que no?

No soy prepotente, pero tengo mis derechos, y tengo dignidad, y mucho orgullo.

Permitiendo a esos mamelucos, que están ahí, de pie, pidiéndome que deje mi bolso en la taquilla y permitiendo que ensucien mis libros con sus papelotes, estoy dejándoles llamarme indirectamente ladrona.

¿Y sabes qué?

Que no tengo ganas de comprar en un sitio que duda de mi calidad como persona, porque es me hace dudar de su calidad como gerentes. Y han olvidado aquel principio básico de “Quien paga, manda” y “El cliente siempre tiene la razón”.

Que me odien si quieren, que por ahí no paso.
Arf... Qué a gusto me he quedado xD

Adoro mi blog *^-^*

Nadie conoce a nadie

(c) Squaresoft (c) Disney - Kingdom Hearts

Adoro vivir en la ciudad, no me cansaré de repetirlo. Déjame sin librerías y me moriré como un náufrago sin agua.

Sin embargo, no deja de sorprenderme que vayas por la calle, te cruces con personas y no las vuelvas a ver nunca más. Ni las conoces, ni te conocen, y a ninguno nos importa (salvo en días puntuales).

Entonces, de camino al trabajo, o desayunando, o en el trabajo mismo, ojeas un diario en formato papel o digital, y ves las miserias ajenas (porque no nos engañemos, las miserias siempre son noticia, y en extrañas ocasiones alegrías relacionadas con la gente de a pie). Todo el mundo se lamenta por eso que ocurre a años luz de su casa (a fin de cuentas que más da hablar en kilómetros de la distancia a Japón por ejemplo, si nunca vas a ir… es como si estuviera a años luz, para el caso). Se estiran de los pelos, y si acaso hacen un donativo.

La gente que se siente muy, muy, culpable, se da de alta en una ONG que le colaron en Navidad, y paga religiosamente su cuota para ayudar a unas personas que no conoce y que quizás ni existen.

Alguna vez he pensado apadrinar un niño, pero no lo he hecho. Porque apadrinar un niño es mandar un donativo de 15 euros al mes. ¿Qué me estás contando? Yo si apadrino un niño es para seguir sus progresos educativos, mantener una correspondencia, ver unas fotos, y que se venga a mi casa a pasar las vacaciones o el tiempo que pueda. Pero no para darle 15 euros al mes a una fundación que no sé quienes son.

Es todo tan impersonal… Una vez leí en un comic una frase que quizás salió de cualquier otro lado “Nunca me siento tan sola como cuando estoy rodeada de gente” (Karekano, de Masami Tsuda).

A veces, también recuerdo películas estúpidas como “Conoces a Joe Black”.

En un pueblo está mal visto no hablar con nadie, no relacionarte. En la ciudad ser efusivo y saludar a todo el mundo, es lo más parecido a estar loco. Mi madre, por lo tanto; sería la reina de la fiesta en un pueblo, y en la ciudad cualquier día la mandan al manicomio.

Porque ella habla con todo el mundo. En la calle, en el metro, en el super, en el bus, en el trabajo, debajo del agua (no lo he comprobado, pero fijo que lo hace xD). Y muchas veces me avergüenzo. Pero en el fondo, me da una cierta envidia porque yo no soy capaz de hacerlo.

Supongo que la Sociedad nos cohíbe a todos a la larga. ¿Por qué debería preocuparme invitar a un desconocido a un café si no le veré más en la vida? ¿Qué lo impide?

Conocí una vez un chico en la Fnac. Afortunadamente, dependiente xD Así que lo veo casi cada día. Fui buscando un ejemplar de “Traición” de Orson Scott Card, pero como no estaba en existencias lo encargué y él me tomó los datos. Cuando me preguntó el nombre, le respondí y me miró con esos ojazos azules y me dijo: “precioso nombre” y yo pensé “como tú…” Pero a diferencia de él, yo no dije nada. Me limité a pensarlo. Y ahora no hay día que no piense cuando le veo, que podría haber dicho algo y no tuve valor.

Debajo de mi trabajo, hay un Starbucks. La primera vez que probé el café, concluí que era una porquería. Vaya asco de café. Qué malo estaba.

Pero un buen día la cafetera de la oficina dijo “Adiós mundo cruel” Y expiró. Y yo necesitaba café desesperadamente. Así que resignada a mi suerte bajé al Starbucks a comprar una dosis de mi mierda particular. Como pasa con todo, me acostumbré al sabor. Así que me volví adicta xD ¬_¬’

En el Starbucks, no sé por qué oscuro motivo, cambian l@s camarer@s cada seis (dos por tres). Así que un buen día apareció ahí como una seta un nuevo camarero (o igual ya estaba, pero no le había visto antes, no me fijé). Yo iba leyendo un número de “Baby my Love”, y él me atiende, y mira el cómic y me pregunta qué tal. Y fugazmente le digo que bien, que aprovecho siempre para leer. Y me dice “Éste no lo conozco”. Y le digo “Ah, está muy bien… Es que yo siempre voy leyendo cosas de estas o libros de dragones”. Y él me dijo que era estudiante de ilustración.

Debe estar de vacaciones porque hace días que no le veo.

El día que estrenaron Transformers, no sabía con quien ir. Eran las ocho de la mañana y me moría de ganas de ir al cine. Bajé a por mi café y se me cruzaron los cables. Y pensé… Pues podría invitarle… Pago mi expresso (no lo pido porque él ya sabe que siempre tomo lo mismo y ya lo había servido). Y le pregunto “¿Vas a ir a ver Transformers?” Y me dice “Igual voy el viernes”. Y nuevamente, como una imbécil, sonrío y no digo nada más que “Ah. Bueno gracias, me voy. Buen día”. A lo que él responde “Que tengas un buen día “ (sonaba a “Propicios días”, como en “Demolition Man” xD). Y me fui otra vez sin decir nada.

Qué condenada rabia. En un pueblo, lo habría dicho, y tan ancha. Pero no son las formas de la ciudad.

A ver si me mentalizo más para la próxima.

Otra cosa interesante es cómo paramos la oreja en la calle, o el transporte público. Yo lo hago bastante si el libro que llevo ya lo terminé, o voy sin libro o sin mp3 encima.

El lunes mismo, iba en el bus, en una zona de cuatro asientos (dos y dos enfrentados).

Tenía dos sudamericanas enfrente y una al lado mío (no tengo nada en contra, yo también lo soy, que para algo nací en Uruguay, aunque lleve aquí toda al vida xD). Eran mayores, una rondaba los 50 y las otras dos los 40 (un día me comeré estas palabras con patatas, porque tendré 40 y me veré joven xD). Las dos de enfrente tenían la una voz indiferente y la otra enfadada y “in crescendo”.

Sigo leyendo “Casa Atreides”… Y de pronto oigo:

- Pues si te vas a casar, y me invitas a la boda, al menos me tendrás que decir con quien te casas, ¿no?

Paro la oreja. Porqué mierda todo el mundo se casa menos yo =_

La otra chica de mi costado no responde, mientras la mujer de al lado de la enfadada (que estaba leyendo el diario) dice:

- Deja de ser tan metomentodo (no usó esa palabra, pero vienen a ser lo mismo).
- No, no, a ver. Que me lo diga. Si me invita a la boda es lo menos que puede hacer.

La “prometida” sigue guardando silencio, compungida. Entonces paro la oreja (al estilo Sae en “Peach Girl” xD) ya picada por la curiosidad.

- Es que si te lo digo, igual te molestas.

Mirada asesina de la Enfadada. La Pasiva asoma la nariz de detrás de su diario.

- Es asunto suyo – Dice la del diario.

Me pongo a mirar para la calle, porque se quedan calladas, y las oigo retomar la conversación.

Resulta que la Prometida conoció un chico hace un mes o así, saliendo de juerga y se iba a casar con él, para obtener los papeles. Y sus amigas estaban entre incrédulas e indignadas, por su tremenda estupidez, que la impulsaba a casarse con alguien que no conocía a cambio de unos papeles, y pensando que era automático el proceso.

La susodicha desconocía que tenía que estar mínimo un año casada con él, que los iban a estudiar como pareja y todo el lío.

Entonces me puse a pensar, a parte de que nadie conoce a nadie, el valor actual del matrimonio (que no difiere mucho del antiguo, claro, porque también existían los matrimonios de conveniencia).

Ni amor, ni pasión, ni deseo. Negocio puro y duro. Encadenarte a un hombre diez años. Morir a manos de un desconocido. Y todo por un papel de mierda y por impaciencia.

Y di gracias de ser una mujer de recursos y de vivir de mi trabajo, a pesar de la soledad de la gran ciudad.

Mi madre dice que mi mayor problema es que vivo pensando en todo lo que me falta, sin disfrutar de lo que tengo en el proceso. Y en momentos como ese, hago memoria.

Quizás no es la ciudad, la rara. Creo que hoy en día, raro es el mundo en sí.

7/25/2007

A New Dawn

(c) Haruhiko Mikimoto

Cuando era pequeña (o sea, más pequeña, porque padezco el síndrome de Peter Pan y espero morir con él encima xD), adoraba una serie: Macross.

No sabía cómo titular el post, pero me vino a la cabeza “A New Dawn”, que es justo el título de un capítulo de la serie que con tanta maestría plasmó en su película y sus comics Haruhiko Mikimoto, y me va que ni pintado.

Por que sí, es un nuevo amanecer =)

Supongo que la vida va así, ¿no?

Por ciclos. Con sus días buenos y los malos, los momentos alegres y los tristes... Esos en los que estás pletórico o te hundes en la miseria.

Supongo que en los grises, tienes que recordar los días de felicidad y batir las palmas para reanimar las hadas que pululan por ahí.

Sí, esas que me esconden el mando de la tele en casa, y por lo tanto que no lo encuentre y me obligan a leer más xD

Pues sí, pues sí…

He estado paseando por la web del campus de la UOC, y tienen muchísimos apuntes colgados. Puedo visitar los de casi todas las carreras, sin estar matriculada en ellas. Es simplemente genial, como una gran biblioteca.

Y tengo la sensación dentro de mí, que cada paso que doy, cada cosa que leo, cada día que estudie y cada día que ahorre, de que estaré más y más cerca de ese gran viaje, que es lo que ahora mismo me hace más ilusión.

Estaba mirando mis últimos posts, tan llenos de vitalidad, y los dibujos que los acompañan, porque me gusta representar lo que pienso o siento con un dibujo siempre, y me doy cuenta de que son más vivarachos, con colores más cálidos… Así que creo que dejé atrás otro de esos malos momentos de la vida.

Aprendí muchas cosas en el camino, buenas y malas…

  • Esperar la puñalada del sitio más insospechado
  • Invertir en tiritas y mercromina
  • Buscar la felicidad en mí misma y menos en los demás
  • Caminar sola
  • Valorar a mi familia
  • Recordar que siempre hay más gente y puedes hacer nuevos amigos
  • No bajar la guardia, pero intentando no quedarme aislada
  • Hacer las cosas para mí
  • Disfrutar de lo que tengo

Y después de estos cuatro meses, creo que no he salido tan mal parada.

Ya sabéis lo que dicen: “Lo que no te mata, te hace más fuerte”, “Después del invierno llega la primavera”, y todo eso.

Así que nada, a disfrutar la vida, que son cuatro días, y ojalá que la peor vivencia que tenga que superar sea algo como esto… Aunque me da que no va a ser así…

Pero, eh… Todos los gatos (salvo los que están pegados por el lomo al lado enmantecado de una tostada, y aun no se sabe lo que pasa xD) caen de pie =)

Quedan dos semanas para las vacaciones… Esta tarde no tengo que volver a la oficina…Hace un sol genial y me voy a ir de paseo por ahí =)

Con un poco de suerte ha salido el nuevo número de Peach Girl o Nana... O quien sabe, igual hasta Crimson Hero*^-^*

7/24/2007

Relaxing Time

(c) Studio Ghibli - My Neighbor Totoro

Pues sí…

Ya es martes, el día ese que va después del lunes y antes del miércoles, y como ya me había prometido, volví al gimnasio, pero Light y una semana más tarde de lo previsto.

De momento, a la piscina, a tomar el sol al mediodía xD y leer un rato. Y es que estoy enganchadísima a “Casa Atreides”, de la saga de Dune. Me tiene absorta.

Estoy encantada de la vida: no hago más que repetirlo.

Con la casa arreglada, sí señor =) De hecho este fin de semana pasado inauguré el piso con mi madre y mi hermano, pero mi padre no pudo venir porque se levantó a las 4 am para trabajar (sí, en domingo…), aunque a pesar de todo le envié unos cuantos sándwiches triples, empanada de jamón y queso y pasta frola.

Este sábado noche repitón, pero con amigos.

Ya he formalizado el pago de la matrícula de Asia Oriental. Había pensado no hacerlo hasta febrero pero me hace ilusión y quiero empezar cuanto antes. Quiero conocer lo máximo posible y preparar mi viaje, por que sí: me voy a ir a Japón, está decidido, y va a ser sola o con quien se venga, pero en cuanto tenga el dinero yo me voy.

Quiero ver cosas, quiero ver mundo, quiero conocer gente. Quiero ver que hay vida fuera de la oficina y disfrutar.

Y a pesar de que acabo de empobrecerme en 500 euros, me hace muchísima ilusión saber que en nada llega septiembre y empiezan las clases ^^ Sí, porque estudiar no es solo eso que se hace para aprobar, si no que también puede ser un hobbie más, y se puede disfrutar y paladear lo que aprendes =)

Estudiar no es un castigo, puede ser una diversión más.

Quedan dos semanas escasas para mis vacaciones, 21 días de paz, tranquilidad, playa o piscina, y si la VISA quiere (que hoy en día es la versión moderna del “si dios quiere”) un par de escapadas.

Estos días, en que el trabajo baja bastante, me dedico a leer más seguido los diarios, y también visito blogs.

Gracias a un paseo por el de Kirai, descubrí el de otro chico que vive en Japón y que a diferencia de muchas personas, se fue sin conocer el idioma y sin un frikismo incipiente, a la aventura.

Me encanta leer sus peripecias, sobretodo los primeros días. De hecho, el que me haya decidido a viajar hasta allí al final, es un poco resultado de leerle, porque todo lo que cuenta es tan vívido que te inundan unas ganas tremendas de viajar.

Me puse a pensar… ¿Quien soy yo, que con mi edad no he salido apenas de España y los únicos viajes que hice fueron con mis padres siendo una renacuajo? Tengo que explayar mi mundo y ver cosas nuevas, y quizás aprender por el camino.

No quiero tener ochenta años, mirar atrás y ver que lo único que hice con mi vida fue trabajar. Quiero mirar atrás y pensar que fue divertido, y que dejé las menos cosas pendientes =)

Quizás no pisaré la luna, pero pienso pisar Japón xD =)

También he estado meditando bastante, y estoy trabajando para paliar mi “yo” egoísta, porque me doy cuenta de que no sé compartir, me cuesta muchísimo. Siempre estoy maquinando para ser el centro del universo, y para obtener lo que deseo, pero no me paro mucho a pensar qué es lo que arrollo en el camino.

Este fin de semana, el domingo, de hecho, cuando estaba con mi madre y mi hermano, yo cociné casi todo, con la salvedad de los sándwiches, que me ayudó mi madre. Y mientras yo estaba jugando un rato y mi hermano en mi cuarto leyendo Love Hina.

Nada más llegar a casa me dice “Tata, ¿puedo leer Love Hina un rato?”, y claro yo le dije que sí. Y dejó de lado su PSP recién comprada y se puso a leer.

A pesar de que esto parezca un dato ridículo, tengo que decir que mi hermano no lee casi nunca, y el hecho de verle pedirme ni siquiera un comic me llenó de emoción. Es más, mi madre se fue a casa a descansar, mi hermano se quedó conmigo, y ni se le oía en el piso. Simplemente leía.

Cuando se fue me pidió para llevarse dos tebeos más, pero mi yo egoísta estuvo a punto de decirle que no. Afortunadamente me controlé y le dije que claro, porque ahora que ha empezado a coger el gustito, hay que animarlo.

Me cuesta tanto compartir las cosas… Pero quizás mientras mi hermano adquiere pasión por la lectura yo puedo aprender a compartir. Y tal vez poco a poco me vuelvo menos avariciosa xD

El viernes pasado fuimos a ver “Harry Potter y la Orden del Fénix”. Nos encantó, y me lo pasé genial con él. Disfruté muchísimo de la película, y después era gracioso comentarla con el renacuajo ^^

*** Thinking: Cualquier día me giro y soy tía. Aunque tal como son los niños de precoces hoy en día, no es un gran logro xD ¬¬’

Ejejeje…

Y mañana tarde libre en la oficina… Sí señor, esto es vida ^^

7/12/2007

Vientos de cambio

(c) Estudio Ghibli - Nausicaä

Como ya había pronosticado hace un tiempo, el lunes se acaba mi excedencia del gimnasio. Ya no tengo ninguna buena excusa para no ir, y sinceramente lo echo de menos. No es que haya perdido esa figura de Schieffer (que nunca tuve, por otro lado xD), pero mi espalda está pidiendo a gritos que me movilice.

A pesar de que no soy una forofa de estar encerrada entre pesas, sí que me gusta mi ratito de paz y tranquilidad diario. Es como si toda la mierda que llevas dentro se quedara por ahí flotando en alguna parte. Y también echo de menos la piscina.

Así que nada, salvo que caiga un meteorito o algún acontecimiento similar… El lunes al mediodía retomo mis hábitos diarios.

Estos días, en los que ya puedo decir que tengo mis necesidades básicas cubiertas, me aslatna algunas ideas que tenía pululando desde hace ya un tiempo.

Tengo una compañera, que se va a China de viaje dentro de unos días, a pasar tres semanas, y me había invitado a ir yo también. Mi primer impulso fue decir que sí, pero más tarde, razonando con calma que mi presupuesto vacacional de 2007 es algo inexistente pensé que mejor no.

Me dio bastante pena, por otro lado rechazar la propuesta, pero en su día elegí solucionar primero mi entorno y todo lo demás quedó en segundo plano, pero he tomado la firme resolución del ahorro para irme de viaje, solo que mi primer destino no será China, si no que me haría mucha ilusión ir a Japón.

El único handicap con el que me encuentro es que en mi pequeño círculo de amigos, hay pocos interesados en un viaje así, y de esos pocos son incluso menos los que ahorrarían para ir. Así que me estoy planteando la posibilidad e ir yo a mi aire, y estoy preguntando a gente que esté allí sobre la viabilidad de la idea.

Como retomo los estudios de Asia Oriental en Septiembre, tras desistir de Protocolo, espero también haber adquirido conocimientos de geografía y cultura. El idioma será una pequeña, pero la aventura es la aventura.

Hace poco vi en La Vanguardia un anuncio de ESPRI, la escuela de protocolo en la que estaba, y me dio mucha rabia. No puedo hablar por la enseñanza presencial, porque solo he podido hacer las modalidades de mixto o distancia, pero desde esa perspectiva solo puedo calificar la enseñanza de timo.

Sí, me sigue gustando el mundo del protocolo, pero no encuentro para nada la mínima relación calidad-precio en ese centro, por el momento. Quizás presencial es algo muy distinto, pero por lo que me comentan tampoco están muy contentos.

Espero que ya que en Barcelona, la escuela es joven, dentro de un tiempo mejoren y quizás me planteo volver, pero hoy por hoy me parece tirar mi tiempo y mi dinero, y sinceramente no sé qué me duele más.

También he estado analizando mi vida en los últimos meses, y sinceramente creo que tengo que hacer más cosas y que viajar sería algo positivo para mí. He estado demasiado tiempo encerrada en Barcelona. Por eso es que a la mínima que puedo, me escapo para fuera.

A ver si este agosto puedo ir un par de días a Granada a ver a un amigo, y de paso hacer turismo.

Supongo que las cosas son así, conforme vas cubriendo unas necesidades, te asaltan otras xD =)

Suelo leer casi a diario algunos blogs como el de Kirai, y la verdad, me muero de ganas de ver esas cosas con mis ojos ^^

También hay varias cosas que estoy revisando en mi vida rutinaria. Por ejemplo, cada mes tengo lo que llamo “Mi día mensual de paz espiritual” (la visita a la esteticien xD), los viernes de tarde son para la entrenadora del gimnasio…

Pero la semana pasada hice algo que no había hecho nunca… Me llevé a mi hermano que ya tiene doce años al cine, y nos fuimos los dos a ver “Transformers” xD =) Bueno, salimos encantados de la película.

En algún momento que evidentemente pasó desapercibido para mí, la cosa esa coñona y cojonera creció, y ahora es algo así como un proyecto de humano xD

Yo siempre le había hablado como a un crío, pero ahora me doy cuenta de que razona y que tenemos muchas cosas en común. No sé cómo, vio mis viejas cintas VHS de Macross, y ahora es un forofo de la serie xD =) De hecho ayer le pedí que busque Macross Flashback 2012, a ver si lo encuentra y podemos verla.

Estoy pensando en dedicar a estar con él los viernes de tarde porque el resto de la semana sigo con mi horario de 8 de la mañana a 8 de la noche. El próximo viernes vamos a ir a ver “Harry Potter”, y nos queda pendiente “Shrek 3” y “Las Tortugas Ninja”.

La verdad es que me reí bastante, y pro el hecho de que me fui de casa y he pasado bastante tiempo a mi aire, mi hermano todavía un extraño y eso hay que solucionarlo, y pienso que aprovechar las cosas que tenemos en común es un buen principio.

7/11/2007

Welcome Back!

(c) Rumiko Takahashi - Lamu

Buenos, llevo algo así como tres mil años sin escribir.

¿Qué puedo decir?

He estado más liada que un ovillo de lana, y han pasado tropochocientas mil tropochocientas cosas.Después de un año y cinco meses, he conseguido arreglar mi gatera de alquiler, casi no puedo creerlo. Ayer llegué a casa, tengo pintura, tengo parqué, tengo aire acondicionado... ¡Tengo salón! Y lo que es más brutal: tengo muebles en el salón (porque antes también existía la habitación, pero estab llena de cajas), y una tele de 32" (lo cual es una mejora considerable, teniendo en cuenta que la última tele que vi fue hace año y medio y era de 15").

Ahora eso sí, estoy endeudada hasta las cejas los próximos siete años xD Pero bueno, la vida es para disfrutarla, ¿no? No me voy a pasar el día trabajando diez horas para nada. No señor ^^

He sido bastante culo inquieto.

Conseguí ir a Port Avenura con mi clan de Warcraft a pasar el día. La única conclusión que sacamos, es que estamos viejos, porque nos montamos en pocas atracciones y ya estábamos rotos.

En mi haber confieso que dormí 2 horas la noche antes, por hacer un Mechanar (quien juegue a Warcraft sabe lo que es), yendo a dormir a las cinco de la mañana (a todo esto, putos alis que a las cuatro de la mañana de la madrugada de un domingo no tenían nada mejor que hacer que campear el cementerio).

A las siete estaba en pie haciendo una empanada casera de jamón y queso, y dos pasteles de piña para celebrar el cumpleaños de unos amigos del clan, ya de paso en el marco de Port Aventura. Brutal el Furious Baco ^^

El fin de semana siguiente me fui a Alicante por San Juan, a ver a Nashiel.

Llevaba desde septiembre u octubre del año pasado diciéndole "el mes que viene voy a verte", y así, nueve meses más tarde (todo un parto) aparecí en Hogueras.

Cuando me dijo que fuera para allá en hogueras pensé... Bueno, no tengo mejores planes para San Juan... Y total, para ver cuatro palos quemarse, me da lo mismo Barcelona que Alicante (made mía, que falta de mundo me noto a veces). Y ella me dice hiper animada "Eso, eso, vente a hogueras y vamos por ahí de fiesta por las barracas".

Yo pensando, pero dónde carajo quiere ésta llevarme... ¿Hogueras y barracas?

Lo que no le había contado (y quizás ahora lo lee xD) es que había hecho siete sreservas de billete de tren porque siempre pasaba algo que o bien me impedía recoger el billete, o bien simplemente me olvidaba (con todo esto de ultimar las obras en el piso).

Finalmente consigo un billete para Alicante, cómo no Renfe sale con retraso por el Euromed ese famoso que volcó y entorpeció el transporte 4 días. Llego a Alicante con una hora de retraso, pero llego... Y en el tren conocí a 3 chicos que iban de fiesta para allá (muy gracioso, uno de ellos llevaba megáfono en el tren y se puso a usarlo como si fuera el revisor, qué peligro) y comentaban que estaba muy bien y que era como fallas.

Yo, ignorante de mí, seguía pensando "Tanta cosa para cuatro maderas quemando..." Y cuando llego allí me encuentro con que las hogueras son estatuas similares a las fallas O_O

Todo Alicante precioso, iluminado como si fuera Navidad, con chiringuitos (barracas) en medio de la calle, música, tapas... Increíble. Y le digo a Isa "ah, son como las fallas de Valencia, pero aquí", y ella me responde "Mejor no repitas eso, si no quieres que te hinchen un ojo xD".

Dos días chulísimos, paseando por la ciudad, comiendo tapitas, bailando y viendo hogueras. A ver si Nashiel me pasa alguna foto y la cuelgo.

Después ya me encontré de pleno metida en el trajín de arreglar la gaticueva.

Ha quedado todo (para mi gusto, claro) precioso: el pasillo lila claro, el salón verde manzana, la biblioteca rosa y mi cuarto repintado de azul. Sin manchas, sin grietas, con el estucado restaurado.

¡Tengo suelo! Ya no hay baldosas rotas. Está genial. Y puedo dormir por las noches sin morir por el calor. Claro que dada la temperatura de estos días, ni falta que hace el aire.

Está siendo un verano de lo más llevadero ^^

Cuando llegue fin de año, y revise la lista de cosas que quería hacer el año pasado, veré que lo tengo casi todo listo. Estoy encantada. Estoy súper contenta ^^

Respecto a mi vida... Sigo sin hablarme con mi "ex-mejor" amigo. En el trabajo dijeron que sólo a una mujer se le podría ocurrir acuñar ese título "honorífico". Pero bueno, es la verdad. Son cuatro meses o cinco sin él en mi vida. Y oye, estoy genial. Aunque aun ahora sigo teniendo flashbacks que me enfadan. Pero así son las cosas: levántate y anda =)

Afortunadamente, siempre conoces gente maja.

Respecto a mi ex, el marinero. Bueno. Qué decirte. Cuando se marchó, me puse un calendario en la mesa. Desde entonces tacho cada día con una cruz. Las primeras cruces las marcaba bastante triste. Más que nada anhelaba que volviera. Ahora simplemente las marco por ver los días que quedan hasta fin de año xD =) Un cambio muy positivo. Cuando vuelva, pues mira, somos amigos ante todo. Pero ya no siento que me muero. Es genial volver a estar bien ^^

Sí señor. Se puede sobrevivir a la ex-pareja. Tod@s lo hacemos =) Aunque siempre pesnamos que no (me remito a los 300 posts anteriores al respecto xD). Mirando hacia atrás con perspectiva, me ha ayudado mucho escribir este blog. Tal como ya predije con mi sabiduría, un año antes, me ha servido de mucho mirar atrás: ver que ya sobreviví antes y que lo mismo hice ahora, y por lo tanto nada hace suponer que no lo haga la siguiente.

Me doy cuenta de que he estado bastante enganchada a Warcraft esta última temporada. Lo cual, aunque es divertido, tengo que vigilar. Que es verano, y existe a playa. Tengo el problema de ser muy competitiva y no soportar perder en nada, lo cual incluye también los juegos. Tengo que hacer el esfuerzo mental de recordar que es un "puto juego" y no dejar que eso me obceque.

La verdad, me puse a pensar muy en serio al respecto, estos días que estuve muy atareada caja arriba y caja abajo. Ayer, por ejemplo, me dieron las dos de la mañana desmontando cajas, cargando cajas vacías y basura a la calle (parecía un camionero xD) para arreglar el salón y la biblioteca. En otras circunstancias, un martes a esa hora hubiera matado por estar haciendo tries a Terestian... Pero oye... Hay más días que aceitunas xD =)

Acabé muy tarde de recoger (la cocina sigue pareciendo un infierno postnuclear, hay un desorden de la muerte), pero cuando miré el salón, se me puso una sonrisa de oreja a oreja. Lo miraba, y pensaba "Esto ya sí que es casa". Ahora el salón contiene la biblioteca literaria friki, y el cuarto que era biblioteca será la biblioteca "seria" de estudio, y la comicteca =) (tengo que comparr más estanterías xD jajajajaja los comics y libros en mi casa se multiplican como un virus, jajajaja).

No puedo creerme acabe de comprar 3 estanterías más y ande sin sitio de nuevo.

Vale. No tengo que comprar más estanterías. tengo que pedir que me prohiban el acceso a Fnac, Gigames, el Mercado San Antonio, y cualquier tienda de libros o dvds a buen precio xD Y quizás acabo antes.

Sí, porque es una diarrea... En las últimas dos semanas he adquirido varias pelis: Millenium Actress, Ghost in the Shell Edición 10º Aniversario, De Profundis (de Miquelanxelo Prado), Patch Adams, My fair Lady, y ni me acuerdo. Me he aficionado a leer Peach Girl, y para colmo antes de ayer descubrí por casualidad el shojo de "Crimson Hero".

*** NOTA MENTAL: Pedir que me denieguen acceso también a las tiendas de comics xD

Vale, este verano no hay vacaciones fuera de Barcelona para mí, a lo sumo unos días en casa de un amigo en Madrid, estilo okupación.

A todo esto, siguiendo en mi racha de culo inquieto, si consigo encontrar la entrada (soy lo peor) del Summercase de Barcelona, este fidne estaré bailando hasta caer comatosa en cama el domingo. Con todo esto de las obras no recuerdo dónde guardé el ticket >_< xd =")

6/13/2007

Los niños perdidos


Muchos días me reconcome saber a ciencia cierta que no soy la mejor hija del mundo, y soy bastante desapegada. Así que intento ver a mis padres por lo menos una vez a la semana y llamarlos cada tanto.

Parece mentira que les vea tan poco viviendo como lo hacen a 9 minutos andando tranquilo de mi casa.

El domingo pasado fui un rato a caminar con mi madre, y pasamos por delante de mi colegio que por cierto sigue igual, el mismo color, más bonito porque está restaurado, pero en silencio porque era festivo y no habían niños.

Mi madre me dijo que ahora abren los fines de semana el patio para que los niños del vecindario puedan disfrutar de los juegos.

Y mientras lo miraba yo lo único que pensaba es que parece que fue ayer que estaba yo ahí dentro jugando, y aprendiendo y sobrellevando mis primeros problemas sociales (que se reducían a “¡Señu! ¡La Vanessa me ha pegado!”, “Mami, La Mireia no me ajunta”). Qué vida esa. Y por un momento sentí nostalgia y quería que me dejaran volver para adentro.

Le decía a mi madre que yo no me veo distinta, que no me noto diferente, y que aunque el año que viene cumpliré los treinta, no me siento para nada “mayor”. Y curiosamente, mi madre me respondió “Yo tampoco”.

Creo que en el fondo todos seguimos siendo niños, y guardamos un cachito de ilusión (exactamente no sé dónde, porque con la cantidad de mierda y problemas que absorbes al día, parece mentira que aun puedas estar ilusionado con algo).

Yo sigo siendo como era antes, solo que mi habitación ahora ya no tiene doce metros cuadrados, si no que se ha visto ampliada a cuarenta y dos, y tiene baño incorporado. Me siguen gustando los cuentos de hadas, me siguen gustando los peluches, me siguen gustando las cosas a todo color y quien pise mi casa a partir de agosto seguramente creerá que soy amiga personal de Agatha Ruiz de la Prada.

Sigo leyendo cómics, sigo jugando a juegos de fantasía, y sigo imaginando mundos plagados de dragones. Y en mi camino, encontré gente bastante parecida a mí a la que ahora tengo apego.

Les doy mucho la brasa.

A algun@s no les conozco personalmente, aunque me muero de ganas. A otras les vengo prometiendo desde hace casi un año que iré a Alicante de visita (me resarciré para San Juan). Y supongo que como ell@s queda aun más gente por conocer.

Y lo que más me gusta de tod@s ell@s es que aun conservan ese niño en su interior y no son personas grises. Aun somos capaces de emocionarnos por cosas tan “estúpidas” a ojos de la gente de a pie como puede ser un montón de ceros y unos que se transforman en un murloc rosa, o un vermis de maná.

Incluso mis padres, esos que parecen a ratos tan serios o cuya presencia me imponía el mayor de los respetos de pequeña, tienen ese sitio en su interior que les permite seguir riendo como enanos y si me descuido me quitan el ordenador para jugar.

4/12/2007

Hermano de armas, Compañero de batallas (I)

Capítulo 1 .- A la carrera

Cabalgan bajo un cielo extraño, ajenos a la vigilancia constante de esas lunas imposibles que cuelgan de la nada, embellecidas por miríadas de estrellas y el halo misterioso de una aurora boreal perpetua. Parece que fue ayer cuando sus ojos, verde esmeralda, contemplaran el paisaje por vez primera.

Cabalgan raudos, los cascos de las monturas repiqueteando contra el suelo con fuerza, con altivez, entonando un tétrico canto de guerra un paso tras otro.

Cabalgan, apretando los talones a los flancos de sus bestias, obligándolas a aumentar su velocidad atravesando el aire cargado de aromas conocidos: miedo, sudor y sangre.

Irrumpen sin aliento las murallas de la avanzada, dejando a su espalda una estela de polvo rojizo. Han cambiado sus tierras repletas de foresta por la esterilidad de unas rocas en un paisaje que les es ajeno y poco familiar.

Se encaminan sin mediar palabra alguna a la posada, en busca de algo de reposo. La figura más menuda de las dos, se acerca a una de las hamacas para descansar.

Los trolls que regentan el lugar no se caracterizan por su gusto en la decoración, prefieren los habitáculos austeros y funcionales, como los orcos, así que en Thrallmar no encontrará las bellezas ni lujos de Silvermoon, pero no importa: su piel, está tan repleta de magulladuras y cortes por todo su cuerpo que no sería capaz de distinguir ahora la suavidad de las sábanas de seda de araña. De hecho, la manta cuyo tacto en poco difiere del esparto, es lo suficientemente cálida y acogedora como para hacerla caer en el sueño.

La otra figura, más fornida, inequívocamente masculina, se sienta al borde de la hamaca de su compañera, bebiendo fervorosamente de la bota de agua draénica para recuperar la vitalidad necesaria, curar sus propias heridas, y las de la elfa que se halla dormida ya.

Con el cansancio reflejado en el rostro y un movimiento puramente mecánico, se quita el yelmo y lo deja a su lado, en el suelo. Tendrá que llevarlo a reparar, y habrá que bruñir nuevamente la superficie una vez más. Está tan magullado que no refleja ni la luz de la antorcha sobre su cabeza, pero después de haber comprobado en varias ocasiones la pericia de Rohok, el gran maestro herrero local, no tiene duda alguna de que su atavío quedará como nuevo.

Debajo de la capa raída por las inclemencias del duro viaje, lleva su caparazón de acero, vestimenta característica de aquellos que nacieron, crecieron y viven para ser paladines de Silvermoon. Emisarios de un honor corrompido, que pocos recuerdan en estos días aciagos.

Él lleva orgulloso sus armas. Él levanta su escudo para defender principios tan cubiertos de polvo para la gente como el suelo de la posada en la que descansa. Él viste su armadura en la batalla que es la única posesión que le queda en este continente vagabundo.

Sale de su ensoñación, y su pensamiento vuelve al presente, para contemplar a la compañera que tiene al lado. Levanta sus brazos en una plegaria a uno dioses simbólicos, hasta que las palmas de sus manos crepitan de energía. Lentamente al principio, y con la fuerza de un torrente más tarde, nota como la fuerza surge de él, para envolver a la elfa.

La carne rota se restaura, las heridas cesan su sangrar y cicatrizan.

La joven que duerme a su lado se despereza, con la jovialidad iluminando su rostro.

- “Tan feo como siempre… ¿Será posible que alguna vez cuando despierte podamos ver algo más que ese rostro ceniciento que llevas?” -se mofa ella en tono jocoso, después de estirarse.

- “Y tú, como siempre tan simpática, con tu encantador sentido del humor. Poco más y no lo cuentas. Deberías darme las gracias, mocosa.”

Ella lo mira realizando una burla. El paladín se gira, mientras ella le saca la lengua a sus espaldas.

- “No tengo ojos en la nuca, niña, pero te conozco lo bastante como para advertirte. Cualquier día pierdes esa lengua tuya, origen de tu perdición.”

- “Habló el entendido” -le replica-… “Pues que sepas que tu sentido de la orientación no es mucho mejor que el mío, Señor del Unicornio Despistado. Repite ahora aquello de que tu caballo no sabía el camino hasta Avanzada del Halcón, listillo”.

Un par de orcos y una troll los miran de reojo divertidos. Pelea de enamorados, piensan.

La elfa le salta encima, por la espalda, y se le sube a caballito.

- “¡Ánimo, Sardinilla! ¡Vamos corriendo a ver al intendente!” –le increpa-“Tenemos un informe que reportar, y me muero de ganas de coger la recompensa entre mis manos. Estás hecho todo un viejo, ¿lo sabías? ¡Pierdes facultades! ¡Eres tan lento que para cuando llegues, me habrán salido canas!”

Su risa cristalina resuena en la posada mientras sale a la carrera por la puerta, después de lanzarle la típica pulla a modo de reto.

No ha alcanzado el umbral siquiera, cuando un tirón de pelo la detiene a medio brinco en el aire.

- “¡Aaaaaaaaaaaaaaaaau!” –Aulla- “¡Eres un bestia! Quítame las zarpas de encima, tú hijo de una draenei apareada con enano. Tienes los modales de un gnomo descarriado, ¿lo sabías?”
- “La culpa es tuya, insolente” –le dice- “Y a todo esto, a ver cuándo aprendes a comportarte como la señoritinga que se supone que eres. Cuando voy contigo mi reputación tiembla. A este paso no se va a fijar en mí ni una elfa.” -Y rompe a correr- “¡El último en llegar es un moco de jade!”

Ella se ríe, mientras le deja ventaja.

- “Corre, chico, corre “–murmura mientras cuenta para sus adentros-. “Uno… Dos… Tres…”

Sus dedos trazan rápidamente unos signos en el aire, un aura blanquecina envuelve sus manos, para dejar escapar un rayo veloz y claro que impacta en su compañero. El elfo no tiene tiempo a molestarla con su bramido porque lo único que acierta a pronunciar es un amenazador… ¿Balido?

La muchacha se detiene a su lado, irguiéndose más de metro y medio sobre su amigo, que ahora es una bola de lana blanca y morro sonrosado.

- “Y tienes suerte” –le dice-. “¡La próxima vez igual te transformo en un precioso cerdito!”

Sigue corriendo hacia los cuarteles, pero antes de que se pierda a toda velocidad en el interior del edificio, el sufrido paladín escucha:

- “¡Breez! ¡Eres un lento! ¡Oveja el último!”

Las risas de la elfa de pelo índigo se pierden entre las piedras.

- “Cualquier día la mato… O mejor aun… Que la masacre algún bicho, que haré ver que no la salvo a tiempo… Igual hasta me cree capaz.”

El efecto de oveja desaparece. Ahora es su turno de ir a la carrera.

- “¡Saranna! ¡Cuando te pille no te vas a sentar en una semana! ¿Me oyes? De la azotaina en el culo que te voy a dar.”

Pero ella ya no le oye porque está reportando a los jefes de la avanzada, y de todas formas, él se reía tanto que no se podía entender muy bien lo que decía.

4/02/2007

Sombras


(c) Uildrim


Con un suave chasquido se abre la ventana, dando paso a una sigilosa figura que se desliza entre las sombras, agazapada cual felino en la oscuridad. Tan sólo la ondulación en las cortinas delata su entrada.

Merodea por la estancia, con la familiaridad que otorga haber estado allí más de una vez.

La luna se vislumbra por oriente, parpadeando tímidamente entre nubes que ocasionalmente protegen al intruso, o a capricho lo desamparan delatándolo al fulgor.

A un escaso metro de la ventana, en la cama cercana descansa un bulto entre las mantas, la mano colgando cerca de la mesa de noche de la izquierda.

La figura se gira para dar la espalda a la luna. ¿Quién querría observarla, estando aquí? ¿Quién querría mirarla, teniéndole en frente a él? Se arrodilla despacio al lado de la cama, silueta recortada en la luz blanquecina que traspasa la ventana.

Con cariño, extiende la mano para destapar suavemente el rostro del durmiente. Con dulzura, l e estudia, le contempla… Le duele tanto mirarle… Y sus ojos empiezan a escocer. No debería permitirse sentir nada.

Mira frente a la cama. A dos metros escasos un armario con recuerdos sobre el altillo: muñecos de tiempos lejanos, de aquellos tiernos años de infancia, cuando todo era alegría y despreocupación. Se pregunta… "¿Dónde estará el regalo que le hice yo, aquel irrisorio gato de peluche?" Pero solo alcanza a distinguir un viejo y pequeño oso de trapo que le devuelve su mirada vacía, desde las alturas.

La distracción dura un breve lapso de tiempo.

Poco a poco, lentamente, esperando que en cualquier momento fuera a despertar, acerca su mano para acariciar esa mejilla tan familiar y tan extraña a la vez. La mejilla de alguien con quien antaño compartiera el lecho. La mejilla de alguien que ahora es un desconocido para ella.

Recorre el contorno limpiamente, con el pulso tembloroso y la certeza de saber que el contacto con cada milímetro de su piel, es un dolor agónico para su espíritu. Cientos de recuerdos encerrados claman por salir con la fuerza de un huracán desatado que a duras penas puede contener.

Nunca le pareció la mejor de las ideas apartarse de su vida y contentarse con observarle desde lejos, resguardada entre las sombras como la asesina en la que él la convirtió. Sí: porque ella era pacífica, porque ella era inocente, y porque aprendió el oficio que él ejercía a la perfección.

Por eso está esta noche aquí, aprovechando su descuido. Porque aprendió bien de su maestro y le superó. Dicen que no hay nada más peligroso que una mujer herida, rechazada o despechada. Ella es las tres cosas a la vez…

Secretamente anhela que en algún momento despierte y la detenga por favor, aun sabiendo que no será así.

Rodea la cama sin dejar de mirarle, recordando cómo era dormir a su lado. Es tiempo ya de que esto acabe, de ser libres nuevamente.

Los dos son ahora asesinos.

Los dos lo saben. En su situación él haría lo mismo, porque él, también comprende.

No pueden dejar nada a sus espaldas, ni un sentimiento, ni una debilidad.

Y solo existe un camino posible.


****

Ya no brilla la luna en el cielo encapotado, ya no entra la luz en la habitación. Las cortinas serpentean de nuevo al borde de la ventana.

Se marchó por donde vino, pues ya nada la retiene más aquí.


****


Se despierta con un escalofrío en el cuerpo, con un ligero espasmo. La humedad se cuela en la habitación con la misma facilidad que penetra su cuerpo, mientras se cuestiona cómo es esto posible.

Los postigos de la ventana golpetean al son del viento que se ha levantado. No recuerda haberla dejado abierta, pero tampoco se molesta en acercarse, prefiere quedarse contemplando el techo, escrutando los rincones de un mar de recuerdos.



El insomnio le acecha cual lobo hambriento sin intenciones de soltar a su presa, y es entonces cuando percibe algo que pensó que no volvería a sentir jamás.

La edad le ha vuelto descuidado. Eso, y las cervezas en la taberna de la noche anterior. Aun puede recordar las risas de la joven posadera, exuberante en plena edad de merecer. Ha visto tantas como ella… Ha tenido tantas a sus pies, que ha perdido todo el interés por la caza.

Sin embargo, esa fragancia que flota en el aire, le atrapa como jamás podría hechizarle otra cosa en el mundo. Ese aroma fresco que tenía olvidado en algún rincón de la memoria.




Sus labios dibujan la mueca más parecida a una sonrisa que son capaces de formar. No es la primera vez que ha venido a merodear mientras él duerme y se cree al amparo de la noche. Pero la deja hacer. La deja continuar con sus visitas nocturnas, la última de ellas, hace dos años.

Ella cree que no se da cuenta de que ha venido, pero él sigue siendo el maestro, y el maestro siempre guarda trucos en su haber. Sabe perfectamente que si despertara, ella huiría y entonces, para detenerla, él se vería obligado a decirle…

¿A decirle qué?

Realmente no sabe qué palabras le habría de dirigir. No son amigos, no son amantes, no son compañeros de aventuras. Pero tampoco son enemigos.

El mejor asesino del reino es tan sólo otro cobarde que no podrá jamás demostrarle nunca, a la que ha sido seguramente la única mujer que ha amado, que la necesita junto a sí.

Porque él, es un alma solitaria. Porque él, es un fugitivo. Porque él, quiere ser libre y vivir sin ataduras.

Por eso, aunque tres veces lo intentaron, tres veces la dejó con la única excusa que fue capaz de formar su mente privilegiada: "por que tú te mereces algo mejor que yo". Cuando lo único que podría decir en honor a la verdad es: "porque tengo miedo de ti, y de caer en tu embrujo". Así que simplemente, hace lo que todo bueno asesino sabe hacer: huir con el mayor de los sigilos, sin volver atrás.

Mas, aun así, aunque el orgullo le domina, se hace el dormido para ni que sea, notar su presencia. Porque en cierta forma le colma de calidez saber que el tiempo pasa y ella se preocupa por saber de él.

¿Cuándo volverá? No lo sabe, pero volverá a "dejarse" la ventana mal cerrada, para que su díscolo felino pueda pulular, creyéndose a sus anchas.



****

Se incorpora en la cama para desperezarse, y es precisamente en ese gesto, cuando su brazo está cayendo, que su mano encuentra algo sobre la mesita. Con curiosidad recoge tantea. Parece un estuche alagartado, envuelto por una funda de terciopelo suave al tacto.

Sentado en la cama, y levemente sorprendido, coloca el paquete en su regazo, mientras lo inspecciona con la clara luz del amanecer. Nunca en visitas anteriores había dejado "tarjeta".

Con cuidado introduce la mano dentro del sobre, para sacar a relucir un pliegue de papel atado con cinta de seda azul.

Se recuesta acomodándose contra el respaldo de la cama, mientras despliega el papel, y empieza a leer una palabra tras otra, la carta que le ha dejado.



Sé que te extrañarás de recibir esta carta, ha pasado ya mucho tiempo, pero aun así no he dejado nunca de estar a tu lado como una sombra, de la única forma que me he atrevido a acercarme a ti. Acechándote escondida siguiendo tus pasos allí donde fueres.

Siempre has sido, eres y serás, una persona muy importante para mí. Te mentiría si dijera lo contrario. Y precisamente por eso, eres mi mayor debilidad, mi talón de Aquiles, la bomba que hace explotar mi control.

Eres, sin lugar a dudas la persona que más he querido en esta vida, y serás la persona que recuerde el día que cierre los ojos para dormir por última vez, mientras los dioses me acogen en su seno. Tú que tal vez lo intuyes, no tienes la certeza, y por eso puedes vivir tranquilamente. Pero yo vivo cada día con la carga de saber que no volveremos a estar juntos como antes nunca más.

No hay nadie como tú, con tus cosas buenas y tus cosas malas. Te tildan de huraño. De persona tajante, prepotente y con mal carácter. De bebedor y mujeriego empedernido. No seré yo quien niegue todo eso, pero puedo decir que he visto mucho más, y la intuición femenina me ha enseñado muchas más cosas sobre ti de las que me has explicado jamás.

Cuando estábamos juntos yo te escuchaba con el corazón, no con la cabeza, por eso vi muchas cosas que los demás jamás podrían intuir.

Eres fuerte, pero ocultas también tu debilidad de los demás. Te volviste roca, y en ocasiones te reías de ti mismo para que no lo hicieran otros. Yo creo que ese fue el camino que te llevó a ser el asesino que eres hoy. No te culpo, no me importa, porque tú estás hecho de todas esas cosas y quizás por todo eso, por tu pasado, por tu necesidad de cariño me enamoré de ti perdidamente.

Si tu me hubieras dicho "Vamos al infierno", no habría habido fuerza en este mundo capaz de impedirme acudir a tu lado. Siempre he tenido confianza plena en tus capacidades, y en tu inteligencia. Me fascinaste cuando nos conocimos, y me fascinas aun hoy.

Hemos pasado por muchas aventuras. Nos unió el destino y nos separaron las circunstancias. Éramos jóvenes y teníamos muchas cosas por hacer. Nos separaron también el tiempo y la distancia.

Los años pasan, y han pasado también muchas personas por mi cama, como sé que lo han hecho por la tuya, y tengo que decirte, que tu último intento con la tabernera anoche estuvo bastante falto de decoro. Pero cuando estoy sola, la única que recuerdo eres tú. Te reirías si supieras, que tu retrato aun preside la repisa sobre mi cama. Un viejo retrato robado de nuestros tiempos de aprendices, que me regaló un amigo común, sin que tú lo supieras, porque estaba seguro de que me haría ilusión.

Lo miro, y te recuerdo. ¿Te sorprende que tenga algo así sin tú saberlo? He indagado mucho sobre tu pasado. Encontré tus viejos escritos, encontré tus viejos dibujos, que aun miro cuando siento nostalgia de tu persona.

El tiempo pasa, y lo que yo recuerdo es mitad realidad y mitad fantasía, pues siempre te tuve idealizado. Proyecté sobre ti mi ilusión y te transformé en un ser perfecto de cuento de hadas. Como aquellos que nuestros padres nos contaban.

Cuando nos separamos la última vez, estaba convencida de que ya no volvería a caer en la trampa y podría seguir mi camino. Pero mírame, esta noche he venido a tu casa, me he colado en tu cuarto por la ventana, aquella que una vez señaló el principio de la mañana y que era tiempo ya de que me fuera. De tu casa, y de tu vida.

Me mentí a mí misma. Los años se suceden y siempre he estado a tu lado de alguna manera. Cuando me faltas, te busco.

No puedo separarme de ti. Pero es una tortura tenerte en mi mente cada día. Es enfermizo. Te he perseguido sin que te dieras cuenta, hasta el fin del mundo, y donde tú has estado, de un modo u otro yo estuve contigo. Siempre he encontrado pajaritos que cantaran para mí tu canción.

Necesito borrarte de mi vida, para ser libre de nuevo. Necesito volver a empezar. Necesito que desaparezcas, y por ese motivo vine esta noche escondida en las sombras, pues la única solución es la que los dos conocemos, porque parece que ya no tengo vida propia.

He estado a tu lado siempre que me has necesitado, me convertí en tu mano derecha para poder vivir contigo. Aprendí a asesinar, cuando yo siempre he valorado la vida, pero la tuya vale más que ninguna. Más incluso que la mía propia. Los dos sabemos que por ti he hecho las peores cosas que se podrían hacer por nadie. En cierta forma, debes estar orgulloso.

A tu lado levanté la Familia, por ti conquisté una ciudad. Por ti he matado y mataría de nuevo una y mil veces. Porque lo que me ha hecho siempre más daño es verte sufrir. Nunca soporté bien ver que te hacían daño, me dolía más que si me clavaran un cuchillo en mi propia carne.

Te he defendido, te he protegido siempre, salvo aquella vez.

Aun hoy puedo recordar esa noche funesta, en que te retaste en duelo y lo teníamos todo preparado para hacer caer a ese pequeño traidor que teníamos entre los nuestros, hasta que nos descubrieron y me dejaron incapacitada.

Me obligaron a contemplarlo todo.

Tuve que estar a tu lado, no para salvarte, si no para verte caer ensangrentado en el suelo, sin poder hacer nada más que coger tu cuerpo roto en mis brazos y llevarte donde te pudieran sanar.

Perseguí a esa sabandija y la apuñale con furia como nunca antes, todas las veces que pude clavar mi veneno en su cuerpo, hasta quedar vacía de rabia cobrando así mi venganza, su vida por tu sangre.

Ese día nos marcó a ambos: yo descubrí que ya no tenía el control, y que era incapaz de seguir siendo yo misma si estaba a tu lado, porque si no estás a salvo me vuelvo furia. Tampoco tú volviste a ser ya el mismo.

Cuando te curaste ya no eras el de siempre. Te habían derrocado. Ya no eras el número uno. Te habías roto, y perdiste el interés hasta que un día te fuiste.

Yo sabía que ese día se acabó todo y querrías irte para volver a empezar, porque siempre has necesitado ser el mejor, y tener el control. No soportas la derrota ni la humillación.

Controlar los entresijos de la ciudad ya no importaba sin ti. Aguanté un año y lo dejé todo atrás para buscarte: amigos, familia, riquezas, amantes. Y desde entonces voy tras de ti de ciudad en ciudad siguiendo tus pasos.

La última vez que vi tu rostro fue aquí mismo, donde te dejo esta carta. Te abracé hasta quedarme dormida. Era feliz, ¿sabes?

Esta noche he venido a poner fin.

Últimamente sentía que si no me libraba de ti, no podría hacer nunca mi vida y te perseguiría allí donde fueras, condenada a ser un cascarón vacío y obsesionado, como cuando tenía veinte años.

Vine a traerte el dulce sueño que has regalado a tanta gente, no te queda tampoco mucho tiempo por lo que veo. Te has vuelto descuidado, y cualquier día entra alguien menos agradable que yo por tu ventana. Tienes muchos enemigos y tu nueva banda a veces duda de tus dotes de líder. Eso es peligroso.

Pero cuando te vi dormido, y acaricié tu rostro, y sentí nuevamente el calor de tu piel me di cuenta de lo absurdo de mi iniciativa. Soy una cobarde, no me he atrevido a clavar la daga en tu corazón, como tampoco he podido borrarte de mi mente. ¿Qué esperanza me queda ya ahora, que me doy cuenta que el fuego sigue ardiendo en mi interior como si fuera ayer?

Porque no puedo matarte, he hecho la única cosa que es capaz de purgar mi ansiedad, y ha sido escribirte esta carta, para decirte lo que creo que tal vez ya sabes, que aun te quiero, que aun sigo a tu lado a pesar de la distancia, y que sigo velando por que estés bien aunque nuestros caminos se hayan separado.

No sé cuando volveremos a cruzarnos, siempre he sido yo la que te ha buscado, y sé que no va en tu forma de ser seguirme donde yo vaya.

Antes de irme, quiero dejarte un recuerdo, una vieja daga encantada que encontré entre los restos destrozados de golems en una antigua ciudad. Tú la sabrás utilizar mejor que yo, como en los viejos tiempos. Que sirva para devolverte tu fortaleza, y para que tal vez alguna vez te acuerdes de mí, porque yo no puedo olvidarte.

Te dejo también una rosa, mi asesino, como tú dejabas a las víctimas antiguamente, antes de entonar un canto por sus almas.

Soy probablemente la primera persona que hayas “matado” y vuelva para devolverte el detalle.



Recostado contra el cabezal de la cama, siente un escalofrío que le recorre la columna vertebral. Una necesidad imperiosa le empuja a tantear sobre la mesita hasta encontrar el papel de fumar y el tabaco. Lía rápidamente un cigarrillo, y lo prende. Esta maldita mala costumbre algún día acabará con él. A veces ha sufrido ataques de tos, debidos a su hábito malsano de fumar. Pero de algo hay que morir, y visto que hoy le han perdonado la vida, va a intentar que el tabaco termine lo que ella no pudo acabar.

Con lo feliz y tranquilo que vivía él, haciendo ver que no sabía nada… Pero esta carta ya no le permite regalarse ese lujo que es vivir bajo la máscara de la ignorancia.

No quiere la carga de tener a nadie detrás, no quiere ligarse a ninguna mujer… Y sin embargo no puede dejar de pensar en ella. De recordarla en la cama, de recordar su perfume (que aun flota en el aire esta madrugada).

Él, frío y calculador tampoco admitirá nunca que la ha echado de menos. Puede que no la haya buscado, pero sabía que nunca le haría falta porque ella siempre ha sido capaz de encontrarle.

Se despereza tranquilamente, se arregla y se viste para salir. Ha empezado un nuevo día y tiene muchos encargos por realizar.

Cuelga una faltriquera en el cinturón, donde deposita la flor. Al cerrarla, tantea para asegurarse como un niño pequeño, de que está allí donde la acaba de colocar.

Recoge la daga para observarla con detalle. Esa mujer está loca, pero siempre ha sido así, con sus regalos excéntricos o caros, y en ocasiones ambas cosas. No puede negar que le ha tratado siempre como a un rey, y le ha procurado lo mejor que ha estado en su mano. “Esta daga es excelente. Su buen gusto no ha cambiado” sonríe, mirándose al espejo.

Suspira dándole la última calada a su cigarrillo, y baja a la taberna a refrescarse la garganta.

En el camino, la jovencita de la noche anterior se le acerca contoneándose a la par que se inclina alegrándole la vista. Pero ha perdido el interés. Mujerzuelas hay en todas partes, pero él tiene una pantera negra que sigila en la oscuridad.

Se marcha tras engullir la cerveza ignorando por completo a la hija del posadero.

****

Con un ligero clack una ventana se abre a plena luz del sol. Una figura duerme descansando sobre el jergón, el cabello suelto enmarcando su rostro como si de un cuadro se tratara.

Él se acerca, a contemplarla. “Con lo bonita que está callada, y cuando duerme…” piensa mientras sonríe con su mueca típica.

Se agacha, para darle un beso en la mejilla, pero se contiene, y hace lo que ha venido a hacer esta mañana -a parte de morir por la resaca-, que es dejar un ramo de rosas en la almohada. Para ella no hay rosas negras, hay rosas rojo carmín. No tiene armas que regalarle, su mejor daga es la lengua afilada de serpiente que ha entrenado desde la niñez, pequeña desagradable.

Así que le deja lo único que tiene cierto valor para él, un sello que guarda desde la infancia, con la inicial que sus nombres comparten, y sabe que a ella le ha hecho siempre ilusión tener.

Se marcha por donde ha venido, alejándose lo suficiente para treparse a un árbol desde donde contemplarla sin ser visto. Saca un pequeño caramillo de su bolsa, entona una melodía fúnebre, no sabe por el alma de quien, si de ella, de él, o tal vez de ambos.

No sabe si volverán a estar juntos, pero tiene la certeza de que están condenados a perseguirse, por lo menos un tiempo más, así que hoy su caramillo tiene un sabor amargo, y entonar la música le duele más que cualquier puñal que ella pudiera clavarle entre las sombras.